- El proyecto, encargado en 2009 a la Asociación Asturiana de Modelistas Navales, fue rematado por personal del Museo Marítimo de Asturias
- En la réplica del barco se emplearon más de 3.000 horas de trabajo y otras mil de investigación

La réplica, a escala 1:30, del galeón real ‘San Pelayo’ que trasladó a Pedro Menéndez de Avilés a las costas de Florida en 1565, recibe estos días los últimos retoques en el Museo Marítimo de Asturias, con sede en Luanco. La pieza será un regalo del Ayuntamiento de Avilés a la ciudad hermanada de San Agustín de la Florida, en un acto que se celebrará a finales de febrero, con la participación de una delegación avilesina para su entrega.
No se trata de un simple obsequio, ni de una simple maqueta. Es una pieza única en cuya construcción fueron empleadas más de 3.000 horas de trabajo y otras mil más en su investigación, durante cinco años. El proyecto fue encargado por el Área de Cultura del Ayuntamiento de Avilés a la Asociación Asturiana de Modelistas Navales en 2009. Los encargados de su ejecución fueron José Luis Méndez y Santos Yagüe, siendo rematada por el personal del museo. Para su confección, se hizo preciso consultar numerosos archivos, tanto del país como de Portugal, para recabar toda la información precisa y reproducir al mínimo detalle el barco original.
Así, explica Santos Yagüe, al no conocer los datos originales, existían discrepancias sobre la documentación existente respecto al tonelaje de la nave, que llevaba a bordo 600 personas entre marinería y colonos.
Las dimensiones reales del ‘San Pelayo’, construido en Guipúzcoa eran de 34,27 metros de eslora; la manga de 10,03 metros y un puntal de bodega, de 5,01 metros. En cuanto a los materiales empleados, son los empleados en la época: la quilla de haya, la obra viva de roble y el resto de elementos, de abeto y nogal. Desde su punto de vista, la réplica es una reproducción fidedigna de lo que en su día pudo ser el barco con los datos del arqueo a los que hubo acceso.
Para resumir, dicen los expertos, es una nave dotada de una gran bodega para barcos de carga de guerra para protegerse de los ataques. Por su lado, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Avilés, Román Álvarez, aseguró que la iniciativa surge con motivo de la conmemoración de los 450 años de la fundación de la ciudad de San Agustín de la Florida. «El encargo del trabajo es muy importante por la rigurosidad de los norteamericanos con estas piezas históricas para que puedan ocupar un espacio museístico. Estamos orgullosos del trabajo espléndido realizado. Es un barco emblemático».



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