- El descenso al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko durará siete horas

Los científicos de la Agencia Espacial Europea (ESA) han dado luz verde definitiva al inicio de la que probablemente sea la fase más espectacular de su ambiciosa misión Rosetta. Esta nave espacial, que en agosto entró en la órbita del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, va a liberar un pequeño robot que lleva a bordo para intentar el primer aterrizaje de la Historia en uno de estos cuerpos celestes. Ya no podrán dar marcha atrás.
La liberación del robot acaba de producirse. Ha comenzado a las 9.35, hora peninsular española y la confirmación de que todo ha ido bien llegará a las 10.03. El descenso al cometa, del que le separan 22 kilómetros, se prolongará durante siete horas.
Durante la madrugada, los principales responsables de la misión, reunidos en varios centros de la ESA y coordinados desde ESOC, el Centro de Operaciones en Darmstadt (Alemania), han comprobado en varias ocasiones que los complejos cálculos que han tenido que realizar son correctos y que todo estaba preparado para intentar el aterrizaje. La confirmación definitiva ha llegado poco antes de la 8 de la mañana tras completar el último Go-No Go.
En inglés, los ingenieros denominan Go-No GO , a la decisión de llevar adelante una misión o posponerla. En el caso de Rosetta han llevado a cabo varios durante la noche para ir confirmando paulatinamente que todos los sistemas funcionaban correctamente: que la nave estaba situada en la trayectoria correcta, que los comandos de separación y la sonda, respectivamente, estaban preparados para la separación, que el robot Philae estaba listo para la separación y para el aterrizaje, la premaniobra de separación y la luz verde final.
El más mínimo error o contratiempo podría hacer fracasar la misión, así que cabe la posibilidad de que decidan abortar el descenso del módulo y posponerlo un par de semanas. «Sabemos que dentro de dos semanas estaremos en la misma posición», ha explicado Paolo Ferri, uno de los responsables de la misión, en un acto celebrado este martes por la tarde con los científicos de Rosetta repartidos por varios centros de control de la ESA y que ha sido retransmitido a través de su web.
«Estas 24 horas [previas al aterrizaje] son las más difíciles y críticas», ha añadido Ferri,
El robot Philae, un cubo de 100 kilogramos de peso, debe aterrizar en una zona cuidadosamente seleccionada por los científicos que está situada en el lóbulo más pequeño de Chury, como está empezando a ser conocido popularmente. La zona, denominada J, fue bautizada por votación popular como Agilkia.
Actividad imprevisible
Pese a que el terreno tiene menos pendientes que otras zonas del cometa, su orografía presenta muchos retos que podrían dificultar la misión. Además, pese a que Chury está ahora lo suficientemente lejos del Sol (a 446 millones de kilómetros de distancia) como para que el robot pueda llevar a cabo su trabajo, los científicos advierten que la actividad del cometa es imprevisible y podría aumentar de forma repentina la emisión de polvo y gases, dificultando el aterrizaje.
Además de desde ESOC, en Darmstadt, se vigilará el descenso del robot Philae desde el Centro de Control del Módulo de Aterrizaje, en el DLR, en Colonia (Alemania) y desde el Centro de Operaciones Científicas y de Navegación del Módulo de Aterrizaje del CNES, en Toulouse, (Francia).
El madrileño Centro Europeo de Astronomía Espacial (ESAC), situado en Villanueva de la Cañada, también tiene un papel destacado en la misión Rosetta, en concreto, de su parte científica. Los investigadores seguirán desde allí el desarrollo de las maniobras.
La emocionante misión tendrá lugar a 510 millones de kilómetros de distancia de la Tierra. La señal tarda en llegar a la Tierra 28 minutos y 20 segundos por lo que será a las 17 horas cuando los científicos sabrán si Philae ha anclado sus crampones en la superficie helada del cometa y anunciarán si la misión ha sido un éxito.
Rosetta habrá escrito entonces un nuevo capítulo en la historia de la exploración espacial. Lo consiga o no, la misión en el cometa continuará. La nave Rosetta acompañará a Chury en su viaje hacia el Sol para ser testigo de cómo estas rocas heladas se transforman a medida que se acercan al astro rey.



Deja un comentario