De un señorío medieval francés a varias de las coronas más influyentes de Europa. La Casa de Borbón ha sobrevivido a guerras de religión, conquistas, revoluciones, restauraciones, repúblicas y constituciones. Sus ramas ocuparon los tronos de Francia, España, Nápoles, Sicilia y Parma; otras mantienen vínculos familiares con la monarquía de Luxemburgo. Pero no existe una única historia borbónica: cada territorio tuvo instituciones, conflictos y reglas sucesorias propios.
Esta guía histórica, actualizada a octubre de 2026, sigue el recorrido de la dinastía desde los Capetos hasta el papel constitucional de Felipe VI. También corrige algunos equívocos habituales: la Revolución francesa no abolió la monarquía en 1789, sino en 1792; la rama de Orleans siguió reinando en Francia hasta 1848; y la relación dinástica con Luxemburgo no significa que ese país se denomine oficialmente «Reino de Borbón».
En las páginas siguientes encontrarás retratos auténticos, una cronología, un esquema genealógico simplificado, una tabla de los monarcas borbónicos españoles y enlaces a documentos originales. No se trata de una defensa ni de una condena de la monarquía: el objetivo es explicar cómo una familia se convirtió en una institución política y por qué su continuidad histórica no implica continuidad de poder absoluto.
Retratos históricos (de izquierda a derecha): Enrique IV, por Frans Pourbus el Joven (Wikimedia Commons); Luis XIV, por Hyacinthe Rigaud, 1701 (Wikimedia Commons); y Felipe V, por Jean Ranc (Wikimedia Commons; Museo del Prado). Pinturas en dominio público; las reproducciones se presentan con créditos.
Capítulo 01 · Historia de una dinastía europea
De dónde viene el nombre Borbón: señores, Capetos y un matrimonio decisivo
La familia tomó su nombre de Bourbon-l’Archambault, población y señorío del centro de Francia, en la antigua región del Bourbonnais. Los señoríos medievales cambiaban de manos mediante matrimonios, herencias, pactos y sucesiones, de forma que un apellido territorial no equivale necesariamente a una continuidad genealógica ininterrumpida por la misma línea masculina desde el primer propietario conocido.
En 1272 se celebró el matrimonio de Roberto, conde de Clermont, hijo menor del rey Luis IX de Francia —san Luis—, con Beatriz de Borbón, heredera vinculada al señorío. A través de esa unión, la línea familiar de la dinastía capeta pasó a asociarse con las tierras y el nombre de los Borbones. Su hijo Luis I de Borbón recibió en 1327 la dignidad de duque.
La precisión importa: no fue un señorío entregado sin más por Luis IX a sus descendientes, como a veces se resume, sino un proceso de alianza matrimonial y transmisión de derechos. La casa se convirtió en una de las grandes ramas capetas y, con el tiempo, sus conexiones feudales y familiares le permitieron adquirir un peso considerable.
Durante la Baja Edad Media y el siglo XVI, las sucesiones, matrimonios y conflictos transformaron las posiciones de la familia. La línea de Borbón-Vendôme acabó ocupando un lugar destacado entre los príncipes de sangre de Francia. Cuando la rama reinante de los Valois llegó a su fin en 1589, el parentesco capeto dio a Enrique de Navarra un derecho sucesorio importante en la tradición monárquica francesa.
Una obra clásica sobre estas genealogías es la voz Bourbon de la Encyclopædia Britannica de 1911. Se cita como repertorio histórico y debe complementarse con investigaciones actuales; no convierte las instituciones medievales en equivalentes directos de los Estados modernos.
Capítulo 02 · Historia de una dinastía europea
1589: Enrique IV y la llegada de los Borbones al trono de Francia
La ascensión de Enrique IV no fue una coronación tranquila. Enrique, nacido en 1553 y rey de Navarra desde 1572, era protestante en una Francia atravesada por las guerras de religión. Tras el asesinato de Enrique III, último monarca Valois, en 1589, se convirtió en heredero de la Corona de Francia conforme a la ley sucesoria francesa, pero muchos sectores católicos rechazaron de inmediato su autoridad.
El nuevo rey tuvo que combatir por el control efectivo de su reino. Su conversión al catolicismo en 1593 y su coronación en 1594 facilitaron el reconocimiento de su autoridad. La famosa frase sobre París y la misa se le atribuye tradicionalmente, pero no se conserva un testimonio contemporáneo firme que permita tratarla como una cita literal indiscutible.
En 1598, el Edicto de Nantes proporcionó a los protestantes franceses un marco limitado de garantías civiles y religiosas después de décadas de violencia. No creó libertad religiosa universal en el sentido contemporáneo y sus disposiciones fueron objeto de conflictos y restricciones. La experiencia de Enrique IV muestra que la legitimidad dinástica debía combinarse con fuerza militar, negociación y reconocimiento social.
Su asesinato en 1610 dejó la Corona a su hijo Luis XIII, menor de edad, bajo la regencia de María de Médici. La nueva familia reinante necesitaba consolidar sus instituciones, su corte y su presencia en el conjunto del reino. Desde ese punto de partida se desarrollaría el gran poder de la monarquía francesa del siglo XVII.
El retrato de Enrique IV incluido al comienzo permite reconocer cómo la representación de un soberano formaba parte de aquella construcción de autoridad. Las imágenes oficiales son documentos de propaganda cortesana; no debemos confundir sus insignias con una prueba de aceptación política sin oposición.
Capítulo 03 · Historia de una dinastía europea
Luis XIII y Luis XIV: poder monárquico, Versalles y límites del absolutismo
Durante el reinado de Luis XIII (1610–1643), la monarquía francesa reforzó su capacidad de intervención política y militar. La actuación del cardenal Richelieu y los conflictos europeos contribuyeron a ampliar los recursos del gobierno real, aunque la oposición de nobles, territorios y corporaciones no desapareció.
Su hijo Luis XIV reinó desde 1643 hasta 1715. La prolongación de su reinado, la cultura de la corte y las grandes guerras lo convirtieron en el Borbón más conocido de Francia. La asociación del rey con el Sol fue una construcción simbólica destinada a presentar su autoridad como centro del orden cortesano y político.
Versalles desempeñó un papel fundamental en esa puesta en escena. Allí el monarca reunió buena parte de la corte y convirtió ceremonias, cargos, favores y arquitectura en instrumentos de influencia. Sin embargo, el llamado absolutismo no significaba que cada orden del rey pudiera imponerse de inmediato y sin negociación en todas las provincias. Existían jurisdicciones, recursos fiscales limitados, privilegios corporativos y resistencia social.
La persecución religiosa también formó parte del reinado. En 1685, Luis XIV revocó el Edicto de Nantes mediante el Edicto de Fontainebleau, impulsando la represión del protestantismo y provocando desplazamientos de población. En política exterior, las guerras francesas alteraron el equilibrio europeo y generaron coaliciones rivales.
La herencia de Luis XIV presenta por tanto dos caras inseparables: centralización administrativa y brillantez artística, pero también fiscalidad de guerra, desigualdades, persecución religiosa y consecuencias demográficas. Su mundo ayuda a entender por qué los cambios del siglo XVIII desembocaron en críticas cada vez más profundas a la organización política del Antiguo Régimen.
El Palacio de Versalles ofrece material institucional para seguir estos reinados y su cultura cortesana. El retrato de Luis XIV de Hyacinthe Rigaud (1701), que hemos utilizado como miniatura del artículo, es una representación de la autoridad real, no una escena cotidiana.
Capítulo 04 · Historia de una dinastía europea
1789 no fue 1792: la Revolución francesa y la caída de Luis XVI
La Revolución francesa comenzó en 1789, en un contexto de crisis financiera, desigualdades políticas, problemas fiscales y oposición a las estructuras del Antiguo Régimen. La convocatoria de los Estados Generales, la formación de la Asamblea Nacional y la toma de la Bastilla son hitos de ese año. Pero la monarquía no fue abolida entonces.
Entre 1789 y 1792, la posición del rey Luis XVI se transformó profundamente. La autoridad tradicional perdió terreno frente a instituciones representativas y a la movilización popular. La Constitución de 1791 estableció un régimen de monarquía constitucional, cuyo funcionamiento estuvo condicionado por tensiones crecientes, por la desconfianza hacia el monarca y por el contexto bélico europeo.
El asalto a las Tullerías del 10 de agosto de 1792 abrió la crisis terminal de ese régimen. El 21 de septiembre de 1792, la Convención Nacional abolió la realeza y dio paso a la etapa republicana. Luis XVI fue juzgado y ejecutado el 21 de enero de 1793. Su esposa María Antonieta fue ejecutada en octubre de ese año.
Por eso resulta inexacto afirmar que la Revolución de 1789 puso fin de inmediato al reinado y que la dinastía desapareció para siempre. La familia continuó existiendo; lo que se derrumbó fue su forma de ejercer el poder y su posición como casa reinante en Francia. Muchos miembros emigraron, conspiraron o buscaron apoyos entre las potencias rivales de la Francia revolucionaria.
La Asamblea Nacional francesa fecha oficialmente la abolición el 21 de septiembre de 1792. El Palacio de Versalles explica las distintas etapas posteriores, desde la Revolución hasta el gobierno de Napoleón y la Restauración.
Capítulo 05 · Historia de una dinastía europea
1814–1848: la Restauración y la rama de Orleans no son lo mismo
La derrota de Napoleón Bonaparte abrió paso a la restauración de una monarquía borbónica en Francia. Luis XVIII, hermano de Luis XVI, accedió oficialmente al trono en 1814. La vuelta temporal de Napoleón durante los Cien Días de 1815 interrumpió el proceso, pero tras Waterloo el rey recuperó la Corona.
El régimen restaurado no reconstruyó de forma idéntica todo el Antiguo Régimen. La Carta Constitucional de 1814 mantuvo determinadas transformaciones civiles, jurídicas y administrativas de la etapa revolucionaria e imperial, dentro de un sistema monárquico que seguía otorgando importantes facultades al soberano.
En 1824 sucedió a Luis XVIII su hermano Carlos X, cuya política conservadora generó crecientes tensiones. La Revolución de Julio de 1830 lo expulsó del trono. Ahí terminó el reinado de la rama mayor de los Borbones franceses, pero no acabó todavía la monarquía francesa.
La Corona pasó a Luis Felipe I de Orleans, primo lejano perteneciente a una rama menor del mismo gran linaje capeto-borbónico. El nuevo monarca utilizó el título de «rey de los franceses» y gobernó dentro de la llamada Monarquía de Julio (1830–1848). Las tensiones sociales y políticas llevaron a una nueva revolución en febrero de 1848, tras la cual se proclamó la Segunda República.
La diferencia clave
1830: termina la rama mayor de Borbón en el trono francés.
1848: termina la monarquía de la rama de Orleans.
Este desglose está explicado en la cronología institucional del Palacio de Versalles. Puede ampliarse con nuestra biografía de Napoleón Bonaparte, cuya relación con la política francesa y europea resulta decisiva para entender las restauraciones monárquicas.
Capítulo 06 · Historia de una dinastía europea
1700: Felipe V, la Guerra de Sucesión y la nueva dinastía española
La llegada de los Borbones a España nació de una crisis sucesoria de alcance europeo. El rey Carlos II de Habsburgo murió en 1700 sin descendencia directa. Su testamento designó heredero a Felipe de Anjou, nieto del francés Luis XIV, que fue proclamado rey de España como Felipe V.
La decisión afectaba al equilibrio entre las potencias porque el nuevo monarca mantenía estrechos vínculos familiares con la dinastía francesa. El archiduque Carlos de Austria también tenía derechos sucesorios defendidos por una coalición rival. Se desencadenó la Guerra de Sucesión española (1701–1714), con campañas en diferentes regiones de España y en el exterior.
La guerra fue internacional y también interna: numerosos territorios y grupos políticos de la Monarquía Hispánica sostuvieron candidatos distintos, aunque las adhesiones variaron según el momento y las circunstancias locales. El triunfo de Felipe V dio paso a un proceso de reorganización institucional, incluido el establecimiento de los llamados Decretos de Nueva Planta en los territorios afectados de la Corona de Aragón.
Los acuerdos de Utrecht de 1713 y los tratados posteriores reordenaron el mapa europeo. Felipe V quedó reconocido en el trono español, pero las condiciones sucesorias y las renuncias estaban encaminadas a evitar la unión de las coronas francesa y española. En ese mismo proceso la Monarquía Hispánica perdió territorios europeos y cedió Gibraltar a Gran Bretaña.
Así surgieron dos grandes líneas borbónicas con destinos políticos diferentes. No conviene hablar de una monarquía única de «Francia y España»: fueron Estados con soberanías, haciendas, jurisdicciones e intereses diferentes, aunque vinculados mediante parentescos, embajadas y en ocasiones pactos dinásticos.
Para profundizar sin repetir toda la historia del conflicto, Folios de Historias ofrece la guía de la Guerra de Sucesión española, el especial del Tratado de Utrecht de 1713 y el análisis de la batalla de Almansa de 1707. También puedes consultar la biografía específica de Felipe V de España.

Capítulo 07 · Historia de una dinastía europea
De Felipe V a Felipe VI: todos los Borbones que reinaron en España
La monarquía borbónica española no es una sucesión ininterrumpida de reinados de 1700 hasta la actualidad. Hubo abdicaciones, ocupaciones, cambios de régimen, exilios y décadas sin un Borbón como jefe del Estado. La tabla siguiente presenta solo a los monarcas de la línea borbónica reinantes en España; no incluye como Borbones a José I Bonaparte o Amadeo I de Saboya, ni trata las regencias como reinados de una reina o rey diferente.
| Monarca | Reinado | Contexto principal |
|---|---|---|
| Felipe V | 1700–1724; 1724–1746 | Primer Borbón español; Guerra de Sucesión y reformas. |
| Luis I | 1724 | Breve reinado; Felipe V volvió al trono tras su muerte. |
| Fernando VI | 1746–1759 | Política diplomática y reformas administrativas; reinado de paz relativa. |
| Carlos III | 1759–1788 | Reformas ilustradas, expansión administrativa y resistencias sociales. |
| Carlos IV | 1788–1808 | Crisis de la monarquía en la época revolucionaria y napoleónica. |
| Fernando VII | 1808; 1814–1833 | Restauración absolutista, Trienio Liberal y crisis sucesoria. |
| Isabel II | 1833–1868 | Regencias, constitucionalismo liberal y Revolución de 1868. |
| Alfonso XII | 1874–1885 | Restauración borbónica y consolidación del sistema canovista. |
| Alfonso XIII | 1886–1931 | Reinado marcado por crisis políticas; abandonó España en 1931. |
| Juan Carlos I | 1975–2014 | Proclamación tras la dictadura; Constitución de 1978. |
| Felipe VI | 2014–actualidad | Monarquía parlamentaria bajo la Constitución vigente. |
Hay matices que una tabla no puede desarrollar por sí sola. Felipe V abdicó en 1724 en su hijo Luis I, quien murió pocos meses después, de forma que el padre recuperó la Corona. Fernando VII fue rey brevemente en 1808 antes de las abdicaciones de Bayona y recuperó el trono en 1814, tras la guerra y la derrota del régimen napoleónico.
Cuando murió Alfonso XII en 1885, su hijo Alfonso XIII todavía no había nacido. Fue proclamado rey desde su nacimiento en 1886, bajo la regencia de su madre María Cristina de Habsburgo-Lorena hasta 1902. En 1931, ante el cambio político que llevó a la Segunda República, Alfonso XIII abandonó España, pero no formalizó una abdicación inmediata.
Entre 1931 y 1975 no existió una monarquía borbónica reinante. Juan Carlos I fue proclamado rey el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Franco. La Constitución de 1978 estableció el marco de la monarquía parlamentaria. En 2014 Juan Carlos I abdicó, y el 19 de junio de 2014 Felipe VI fue proclamado rey ante las Cortes Generales.
Esta historia merece lecturas complementarias. Hemos trabajado las biografías de Carlos III de España, Isabel II de España, Alfonso XII, Juan Carlos I y Felipe VI. El pasado de la monarquía también incluye decisiones gravemente lesivas para determinados sectores sociales: por ejemplo, el estudio de Marqués de la Ensenada y la Gran Redada permite examinar las políticas represivas del siglo XVIII sin reducir el periodo a un catálogo de reformas.
Capítulo 08 · Historia de una dinastía europea
Parma, Nápoles, Dos Sicilias y Orleans: el árbol europeo de los Borbones
Los enlaces matrimoniales y las sucesiones convirtieron a los Borbones en una constelación dinástica. No había un único parlamento, ejército o tesoro de los Borbones para todos los países. Cada rama participaba en la historia política del territorio que gobernaba y podía defender intereses propios o incluso contrarios a los de sus parientes.
Árbol explicativo · Principales líneas históricas
Esquema pedagógico simplificado de Folios de Historias. No representa todas las generaciones, líneas extinguidas, títulos, matrimonios ni controversias de sucesión; las ramas surgieron en épocas distintas.
En el sur de Italia, un hijo de Felipe V, el futuro Carlos III de España, reinó en Nápoles y Sicilia desde 1734 hasta su subida al trono español en 1759. La posterior rama de Borbón-Dos Sicilias gobernó un Estado unificado bajo ese nombre desde 1816, hasta el proceso de unificación italiana de 1860–1861.
La rama de Borbón-Parma estuvo vinculada a ese ducado italiano, especialmente desde mediados del siglo XVIII, con interrupciones y reorganizaciones durante las guerras napoleónicas. Parma y sus territorios se integraron en el proceso de unificación italiana durante el siglo XIX. Títulos dinásticos utilizados posteriormente no implican que aquellas soberanías sigan existiendo.
Borbón-Orleans tuvo su episodio de poder nacional más importante en Francia entre 1830 y 1848. Su relación familiar con la rama mayor no eliminó disputas de legitimidad y sucesión. Del mismo modo, en España el carlismo, surgido del conflicto sucesorio tras la muerte de Fernando VII en 1833, produjo guerras civiles y una confrontación política e ideológica que no puede explicarse solo como una rivalidad doméstica entre parientes.
Las coronas, los ducados y las monarquías constitucionales tuvieron trayectorias distintas. Un árbol genealógico es útil para visualizar parentescos; para comprender el poder político hay que estudiar además constituciones, fronteras, conflictos y sociedades.
Capítulo 09 · Historia de una dinastía europea
Luxemburgo: el vínculo Borbón-Parma y el nuevo gran duque de 2025
La vinculación de Luxemburgo con los Borbones necesita una explicación especial. En 1919, la gran duquesa Carlota de Luxemburgo se casó con el príncipe Félix de Borbón-Parma. Su hijo Juan sucedió a Carlota en 1964; posteriormente reinó Enrique desde 2000. Por eso los titulares de la familia granducal pueden incluir la denominación de príncipes de Borbón-Parma además de sus títulos propios luxemburgueses.
El 3 de octubre de 2025, Enrique abdicó y su hijo Guillermo juró como nuevo gran duque de Luxemburgo. En octubre de 2026, Guillermo es el soberano, con el título de duque de Nassau y príncipe de Borbón-Parma. La corte granducal publica sus datos oficiales y la fecha de su acceso al trono.
No es correcto, sin matices, afirmar que Luxemburgo está gobernado por una «Casa de Borbón-Luxemburgo» como si se tratara del nombre constitucional único de la dinastía. La Casa de Nassau-Weilburg constituye el marco histórico e institucional propio de la monarquía luxemburguesa, y Borbón-Parma indica un vínculo genealógico y títulos transmitidos dentro de la familia.
Este caso ilustra perfectamente por qué la genealogía y la identidad política no siempre coinciden en un nombre. Un mismo soberano puede pertenecer por ascendencia a varios linajes y conservar títulos históricos que no implican gobernar territorios de origen. La biografía oficial del gran duque Juan identifica de forma expresa a su padre, Félix de Borbón-Parma.
Capítulo 10 · Historia de una dinastía europea
Crisis, guerras carlistas, exilios y el peso de las decisiones políticas
El hecho de que una dinastía sobreviva durante siglos no significa que sus reinados fueran uniformes ni que sus decisiones deban atribuirse colectivamente a todos sus miembros. En España, por ejemplo, las reformas de Felipe V y Carlos III no pueden entenderse sin el contexto de la administración del siglo XVIII, de la fiscalidad, de las relaciones con la Iglesia, de los territorios americanos y de las resistencias sociales.
La crisis de 1808 respondió a la intervención napoleónica, las abdicaciones de Bayona y el desmoronamiento de las instituciones existentes. Durante el siglo XIX, el conflicto entre absolutismo y liberalismo, los problemas sucesorios y la formación del Estado constitucional hicieron de la monarquía una institución profundamente disputada.
Las guerras carlistas combinaron argumentos de sucesión, religión, defensa de determinadas instituciones territoriales y conflictos sociales. Isabel II terminó exiliada tras la Revolución de 1868, y Alfonso XII llegó al trono en 1874 en un nuevo contexto de restauración institucional. El sistema resultante tuvo mecanismos parlamentarios y constitucionales, pero también prácticas electorales y redes clientelares criticadas por sus contemporáneos.
El siglo XX abrió nuevas rupturas. La salida de Alfonso XIII en 1931 dio paso a la Segunda República. La dictadura posterior a la Guerra Civil no fue un reinado borbónico; la proclamación de Juan Carlos I en 1975 y la aprobación de la Constitución de 1978 introdujeron un marco político muy diferente.
En las monarquías actuales, la legitimidad política y las reglas institucionales no dependen únicamente de la sangre o de las antiguas prácticas dinásticas. Existen constituciones, parlamentos, tribunales, derechos fundamentales y controles públicos. Las decisiones personales y las controversias que afecten a miembros de las familias reales deben abordarse mediante hechos documentados, responsabilidades concretas y garantías jurídicas, sin transformar opiniones a favor o en contra de la institución en afirmaciones históricas indiscutibles.
La interpretación del legado borbónico es, por ello, plural. Pueden reconocerse patrocinios artísticos, cambios administrativos o intervenciones diplomáticas al mismo tiempo que se estudian guerras, represión política, desigualdades y decisiones controvertidas. La historia es más completa cuando no se presenta ni como una sucesión de grandes hombres ni como una condena hereditaria de una familia.
Capítulo 11 · Historia de una dinastía europea
La Casa de Borbón en la España de 2026: Corona, Constitución y sucesión
En octubre de 2026, Felipe VI es el rey de España. Le sucedió a su padre, Juan Carlos I, el 19 de junio de 2014, según la información oficial de la Casa de Su Majestad el Rey. Su hija mayor, la princesa Leonor de Borbón y Ortiz, ostenta la dignidad de princesa de Asturias y es la heredera de la Corona.
El artículo 56 de la Constitución española define al rey como jefe del Estado, símbolo de unidad y permanencia, con funciones institucionales determinadas por la Constitución y las leyes. El artículo 57 regula la sucesión en los descendientes de Juan Carlos I. Es una institución con reglas públicas, no una monarquía absoluta a la manera del siglo XVII.
Hay un matiz constitucional que a menudo se omite: la Constitución no consagra en su redacción actual una primogenitura plenamente igualitaria entre mujeres y hombres. En su artículo 57.1 conserva la preferencia del varón sobre la mujer dentro del mismo grado sucesorio. Leonor es hoy heredera y ostenta el título de princesa de Asturias; eso no significa que la cláusula de preferencia masculina haya sido derogada.
Tres referencias para comprender la Corona hoy
Para contrastar este marco debe consultarse directamente el texto vigente de la Constitución en el Boletín Oficial del Estado. La biografía institucional de la princesa Leonor confirma su condición de heredera desde 2014.
La defensa de la monarquía y la propuesta de un modelo republicano son posiciones políticas legítimas dentro del debate democrático. Una página histórica no necesita resolver ese debate; su obligación es describir con precisión las instituciones vigentes, su origen y los acontecimientos que las transformaron.
Capítulo 12 · Historia de una dinastía europea
Cronología, preguntas frecuentes, imágenes originales y bibliografía
Más de siete siglos de historia en una cronología
| Fecha | Hito histórico |
|---|---|
| 1272 | Roberto de Clermont se casa con Beatriz de Borbón: origen de la línea capeta de la casa. |
| 1327 | Luis I de Borbón recibe el título ducal, que consolida el linaje. |
| 1589 | Enrique IV llega al trono francés, primero de la rama reinante de los Borbones en Francia. |
| 1643–1715 | Reinado de Luis XIV: centralización cortesana, expansión militar y cultura del absolutismo. |
| 1700 | Felipe de Anjou es proclamado Felipe V de España; se abre una crisis europea. |
| 1713 | Utrecht impone renuncias dinásticas y establece reglas para impedir la unión de ambas coronas. |
| 1789 | Comienza la Revolución francesa; la monarquía sobrevive temporalmente. |
| 1792 | La Convención Nacional suprime la monarquía francesa el 21 de septiembre. |
| 1814–1830 | Restauración de la rama mayor francesa, con la interrupción de los Cien Días de 1815. |
| 1830–1848 | Monarquía de Julio: Luis Felipe I, de la rama de Orleans, reina en Francia. |
| 1868 / 1874 | Exilio de Isabel II y restauración española en Alfonso XII. |
| 1931 / 1975 | Caída de la monarquía española y nueva proclamación de Juan Carlos I. |
| 2014 | Felipe VI sucede a Juan Carlos I en España. |
| 2025 | Guillermo sucede a Enrique en Luxemburgo; ambos son príncipes de Borbón-Parma y duques de Nassau. |
Preguntas frecuentes
¿Dónde nació la Casa de Borbón?
Su nombre procede del territorio francés de Bourbon-l’Archambault. La línea capeta de los Borbones se vinculó a ese señorío por el matrimonio de Roberto de Clermont y Beatriz de Borbón en 1272. Luis I recibió el título ducal en 1327.
¿Quién fue el primer rey Borbón de Francia?
Enrique IV accedió a la Corona en 1589, tras la extinción de la rama reinante de los Valois.
¿En qué año cayó la monarquía borbónica francesa durante la Revolución?
La Revolución empezó en 1789, pero la monarquía fue abolida el 21 de septiembre de 1792. La rama mayor regresó en 1814–1815 y terminó su reinado en 1830; Orleans lo hizo entre 1830 y 1848.
¿Cuándo llegaron los Borbones al trono de España?
En 1700, con Felipe V, después de la muerte sin descendencia de Carlos II. Su sucesión provocó una guerra europea e interna.
¿Todos los Borbones españoles gobernaron ininterrumpidamente?
No. Hubo interrupciones por la crisis napoleónica, la revolución de 1868, la Primera República, la Segunda República y la dictadura franquista. La monarquía actual data de 1975 y su marco constitucional de 1978.
¿Quién es hoy el heredero de la Corona de España?
La princesa Leonor de Borbón y Ortiz es la heredera y ostenta el título de princesa de Asturias, conforme a la Constitución.
¿Luxemburgo está gobernado por los Borbones?
Su familia soberana presenta vínculos genealógicos con Borbón-Parma y mantiene la identidad histórica de Nassau. El gran duque Guillermo ocupa el trono desde el 3 de octubre de 2025.
Imágenes originales que acompañaban esta página
Conservamos a continuación las dos ilustraciones que aparecían en la versión anterior. Son recursos editoriales de la biblioteca de Folios de Historias; no les atribuimos el carácter de retratos de época ni de documentos genealógicos originales sin una identificación individual verificada.


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Fuentes históricas, documentos y bibliografía
- Encyclopædia Britannica, voz histórica «Bourbon» (1911), para las genealogías y el señorío medieval, leída con cautela crítica.
- Palacio de Versalles, historia de la monarquía francesa, desde Luis XIV hasta las restauraciones.
- Asamblea Nacional francesa: «21 septembre 1792, la Convention nationale et la fin de la royauté», abolición de la monarquía.
- Palacio de Versalles, la Restauración de 1814–1830 y la Monarquía de Julio de 1830–1848.
- Museo Nacional del Prado, Felipe V, rey de España, Jean Ranc, 1723.
- Boletín Oficial del Estado, Constitución española de 1978, Título II, artículos 56–65.
- Casa Real española: biografía oficial de Felipe VI.
- Casa Real española: biografía oficial de Leonor, princesa de Asturias.
- Casa granducal de Luxemburgo: biografía oficial de Guillermo, desde 3 de octubre de 2025.
- Casa granducal de Luxemburgo: biografía de Juan y parentesco con Félix de Borbón-Parma.
Conclusión. La historia de la Casa de Borbón no es la historia de una sola corona. Es una genealogía que atraviesa reinos, guerras, transformaciones institucionales y rupturas políticas. Su origen medieval ayuda a explicar el ascenso de Enrique IV; su expansión explica a Felipe V y las ramas italianas; la Revolución francesa obliga a distinguir a los Borbones mayores de Orleans; y la Constitución española recuerda que una dinastía puede conservar su nombre cuando las funciones del monarca ya no son las del Antiguo Régimen.
Folios de Historias · Aprender del ayer para entender el hoy.









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