
El astrรณnomo Rafael Bachiller nos descubre en esta serie los fenรณmenos mรกs espectaculares del Cosmos. Temas de palpitante investigaciรณn, aventuras astronรณmicas y novedades cientรญficas sobre el Universo analizadas en profundidad.
Los astrรณnomos acaban de encontrar decenas de estrellas que se mueven a altรญsimas velocidades, de hasta 100.000 kilรณmetros por hora, a travรฉs de la Vรญa Lรกctea. Estas estrellas ‘fugitivas’ tienden a encontrarse en regiones relativamente aisladas de la galaxia, pero sus trayectorias indican que ‘huyen’ de grupos estelares o de las proximidades del agujero negro de nuestro centro galรกctico.
Estrellas como balas
Hasta hace poco tan solo se conocรญa un puรฑado de estas estrellas hiperveloces que habรญan sido descubiertas mรกs o menos por casualidad, y se pensaba que este tipo de estrellas era poco comรบn.
El prototipo de tales estrellas, Zeta Ophiuchi (la estrella Z en la constelaciรณn de Ofiuco), es una estrella que observada en el visible parece rojiza y anodina. Pero, contrariamente a esta primera impresiรณn, estudios en longitudes de onda no visibles han revelado que รฉsta es una de las estrellas mรกs masivas y energรฉticas de nuestro entorno. Situada a 460 aรฑos-luz de distancia, 20 veces mรกs masiva que el Sol, 500 veces mรกs voluminosa, y 68.000 veces mรกs luminosa, Zeta Oph es una estrella azulada y sumamente brillante que al estar embebida en una nube difusa nos aparece oscurecida y enrojecida por el material polvoriento que la rodea. Pero, ademรกs de por su gran masa y alta luminosidad, Zeta Oph tambiรฉn es extraordinaria por otro motivo: su vertiginosa velocidad que supera los 85.000 kilรณmetros por hora.
Al viajar por el espacio con una velocidad tan alta, Zeta Oph crea un efecto espectacular. Segรบn la estrella avanza, el potente viento que emana de su superficie empuja, comprime y calienta el material interestelar que encuentra a su paso. Como el movimiento es altamente supersรณnico se genera un frente de choque que tiene la forma caracterรญstica de arco de proa. Este frente de choque es similar en algunos aspectos, al que genera una bala cuando es disparada en el aire, o al que producen los aviones cuando vuelan a velocidades supersรณnicas en nuestra atmรณsfera. En la imagen adjunta se puede apreciar este enorme arco de proa (en amarillo) en parte superior de Zeta Oph, naturalmente la estrella viaja desde el lado inferior al superior en la imagen. El material del frente de choque estรก sometido a condiciones fรญsicas extremas de densidad y temperatura lo que le hace aparecer particularmente brillante en el infrarrojo.
Tomando Zeta Oph como referencia, Grace Olivier (Case Western Reserve University) y sus colegas decidieron buscar arcos de proa en las imรกgenes de archivo de los telescopios espaciales de infrarrojos WISE y Spitzer (ambos de la NASA). Encontraron asรญ un centenar de nubecillas con forma de arco que podrรญan ser ondas de choque, pero faltaba investigar si estos arcos estaban asociados con estrellas veloces. Para ello, realizaron medidas con el telescopio infrarrojo de 2,3 metros del Observatorio Infrarrojo de Wyoming, y de esta manera encontraron 80 estrellas hiperveloces. Estas observaciones sugieren, por tanto, que las la Vรญa Lรกctea podrรญa estar plagada de estrellas fugitivas.
ยฟDe quรฉ huyen?
Para investigar el origen de las altรญsimas velocidades de estas estrellas se puede trazar su trayectoria en el espacio y tratar de localizar asรญ el lugar del que proceden. Mediante esta tรฉcnica, se concluyรณ que en el pasado Zeta Oph formรณ parte de un sistema binario en el que su compaรฑera era aรบn mรกs masiva. La mayor masa de su pareja la hizo explotar antes en forma de supernova lanzando al espacio la mayor parte de su materia. Un ‘efecto colateral’ de esta fenomenal explosiรณn fue que Zeta Oph saliรณ disparada como un proyectil por el espacio. Las observaciones indican que aquella explosiรณn debiรณ suceder hace medio millรณn de aรฑos. El residuo estelar dejado por la compaรฑera de Zeta Oph ha podido localizarse en la forma de una estrella de neutrones o pรบlsar (el denominado PSR J1932+1059).
Esta explicaciรณn para el origen de la alta velocidad de Zeta Oph, parece ser aplicable a algunas otras estrellas fugitivas entre las que se encuentran Mu Columbae y AE Aurigae. Sin embargo, otras estrellas parecen proceder de grandes cรบmulos estelares, indicando que fue allรญ donde sufrieron los efectos de alguna explosiรณn estelar, o de alguna interacciรณn gravitatoria con las otras estrellas del cรบmulo, que las hizo salir proyectadas por el espacio.
Finalmente, algunas de estas estrellas proceden de las proximidades del agujero negro que se encuentra en el centro de la galaxia. Esto no debe sorprendernos pues sabemos que la energรญa gravitatoria es enorme en esas regiones. Imaginemos por ejemplo que una de las estrellas de un sistema binario quedase atrapada por el agujero negro, esto facilitarรญa que la segunda saliese despedida a toda velocidad. En รฉsa y otras situaciones, la energรญa gravitatoria en las proximidades de un agujero negro puede ser utilizada como en una colosal catapulta.
Olivier y sus colaboradores estรกn ahora extendiendo su trabajo a toda la regiรณn del plano galรกctico. Localizar mรกs estrellas y estudiar sus trayectorias resulta indispensable para ponderar la importancia relativa de las estrellas fugitivas en la Vรญa Lรกctea y para determinar el origen รบltimo del impulso que las acelerรณ.
Tambiรฉn interesante
- La identificaciรณn de las estrellas fugitivas y la explicaciรณn de su origen en sistemas binarios fueron obras del astrรณnomo holandรฉs Adriaan Blaauw. Considerado el forjador de la Astronomรญa europea contemporรกnea y uno de los astrรณnomos mรกs influyentes del siglo XX, la muerte le sorprendiรณ en plena actividad, a los 96 aรฑos de edad, el 1 de diciembre de 2010.
- La gran masa de Zeta Oph la hace evolucionar a toda prisa. Las fuerzas gravitatorias en su interior son tan enormes que la energรญa nuclear se produce de manera desbocada. Se estima que su edad es de 4 millones de aรฑos, y que tan solo vivirรก otros cuatro millones mรกs antes de estallar en forma de supernova. Una vida muy corta si la comparamos, por ejemplo, con la vida del Sol. El Sol tambiรฉn parece encontrarse a la mitad de su vida, pero ya tiene 4.600 millones de aรฑos de edad, unas 1.000 veces mรกs que la edad de Zeta Oph.
- Las imรกgenes tomadas por WISE son capaces de revelar la presencia de arcos de proa gracias al gran campo de visiรณn del telescopio (una extensiรณn del orden de grado y medio, unas 3 veces el diรกmetro angular de la Luna). Los colores utilizados representan las radiaciones en diferentes longitudes de onda infrarrojas: los azules representan la radiaciรณn a 3,4 y 4,6 micras, los verdes la de 12 micras y los rojos la de 22 micras.
- Rafael Bachiller es director del Observatorio Astronรณmico Nacional (Instituto Geogrรกfico Nacional) y acadรฉmico de la Real Academia de Doctores de Espaรฑa.



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