NUEVA SERIE – “La conquista romana de Hispania (218–19 a.C.)”
- Capitulo 1 – (este que estas leyendo) 🏛 La llegada de Roma a Hispania: guerra contra Cartago
- Capitulo 2 – Viriato y la rebelión de los pueblos hispanos
- Capitulo 3 – Numancia: la ciudad que desafió a Roma
- Capitulo 4 – Las guerras cántabras: el final de la conquista
Durante más de dos siglos, Roma luchó por dominar un territorio lejano, montañoso y lleno de pueblos guerreros: la península ibérica.
Para los romanos, Hispania era una tierra rica en metales, con fértiles valles y puertos estratégicos que conectaban el Mediterráneo con el Atlántico. Pero también era una región difícil de conquistar, habitada por pueblos diversos que defendían con tenacidad su independencia.
La presencia romana en la península comenzó en el año 218 a.C., en plena guerra contra Cartago. Lo que empezó como una operación militar para cortar el suministro de un enemigo terminaría convirtiéndose en una de las conquistas más largas de toda la historia romana.

⚔ Hispania antes de la llegada de Roma
Antes de la llegada de los romanos, la península ibérica era un mosaico de culturas y pueblos.
En la costa mediterránea vivían los iberos, influidos por el comercio con fenicios y griegos. En el interior habitaban pueblos de origen celta o celtibérico, organizados en tribus guerreras y ciudades fortificadas.
En el sur había surgido antiguamente la civilización de Tartessos, mientras que las costas estaban jalonadas por colonias comerciales fundadas por pueblos del Mediterráneo oriental.
En aquel escenario apareció un nuevo actor: Cartago, una poderosa ciudad norteafricana que había construido un imperio comercial en el Mediterráneo occidental.
Tras su derrota frente a Roma en la Primera Guerra Púnica, los cartagineses encontraron en Hispania un territorio ideal para reconstruir su poder.
🌊 El desembarco romano
La llegada de Roma a la península se produjo en el contexto de la Segunda Guerra Púnica, el gran conflicto que enfrentó a romanos y cartagineses por el control del Mediterráneo.
En el verano del año 218 a.C., un ejército romano desembarcó en Emporion, una colonia griega situada en la costa catalana.
El objetivo era claro: impedir que los cartagineses enviaran refuerzos al famoso general Aníbal Barca, que en ese momento marchaba hacia Italia con su ejército.
El mando de las tropas romanas estaba en manos de dos hermanos: Cneo Cornelio Escipión y Publio Cornelio Escipión.
Desde su base en la ciudad de Tarraco, iniciaron una campaña militar destinada a debilitar el poder cartaginés en la península.
🏹 La lucha por el control del Mediterráneo
Durante los primeros años de la guerra, el dominio de Hispania fue muy incierto.
Los cartagineses contaban con el apoyo de varios pueblos locales y con la presencia de generales experimentados como Asdrúbal Barca, hermano de Aníbal.
Las campañas militares fueron duras y cambiantes. En el año 212 a.C., ambos hermanos Escipión murieron en combate tras una ofensiva cartaginesa.
Roma parecía haber perdido su oportunidad de controlar Hispania.
Pero entonces apareció una nueva figura que cambiaría el rumbo de la guerra.
🦅 Escipión el Africano y el giro de la guerra
En el año 210 a.C., el Senado romano envió a Hispania a un joven general de apenas 26 años: Publio Cornelio Escipión Africano.
Su estrategia fue audaz.
En lugar de continuar con campañas defensivas, decidió atacar el corazón del poder cartaginés en la península: la ciudad de Cartago Nova.
En el año 209 a.C., tras una rápida maniobra militar combinando fuerzas terrestres y navales, Escipión conquistó la ciudad.
La victoria tuvo enormes consecuencias:
- Roma obtuvo acceso a las ricas minas de plata de la región
- los cartagineses perdieron su principal base en Hispania
- muchas tribus locales cambiaron su alianza hacia Roma
Poco después, Escipión derrotó a las tropas cartaginesas en la batalla de Ilipa (206 a.C.), cerca del actual Guadalquivir.
Tras esta derrota, el poder de Cartago en la península se derrumbó.
🏛 El comienzo de la Hispania romana
Con la expulsión de los cartagineses, Roma se convirtió en la nueva potencia dominante en la península.
Pero la conquista estaba lejos de haber terminado.
Los romanos pronto descubrieron que controlar Hispania no sería sencillo. Muchos pueblos indígenas rechazaban la dominación romana y estaban dispuestos a luchar por su independencia.
Durante los siglos siguientes estallarían algunas de las guerras más duras de la expansión romana:
- las guerras contra los lusitanos
- la resistencia de Viriato
- la heroica defensa de Numancia
- las campañas contra cántabros y astures
Roma tardaría casi dos siglos más en dominar completamente la península.
🌍 El inicio de una transformación histórica
La llegada de Roma no solo supuso una conquista militar.
Con el tiempo, Hispania se transformaría profundamente:
- se fundaron nuevas ciudades
- se construyeron calzadas y acueductos
- se introdujo el latín y el derecho romano
Aquella provincia lejana terminaría produciendo incluso emperadores, como Trajano o Adriano.
Pero todo comenzó con aquel desembarco en Emporion en el año 218 a.C., cuando Roma llegó a Hispania persiguiendo a un enemigo.
Y terminó encontrando un territorio que acabaría formando parte esencial de su imperio.
CAPITULO 2 – Viriato y la rebelión de los pueblos hispanos



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