
El Greco.Identidad y transformaciรณn
Inauguraciรณn: 3 de Febrero de 1999. Comisario: Josรฉ รlvarez Lopera. 229.473 visitantes.
ย “El viaje de regreso a casa ha comenzado ya. La exposiciรณn ‘El Greco. Identidad y transformaciรณn’, inaugurada ayer en el Museo Thyssen, permitirรก que un impresionante conjunto de obras firmadas por el pintor -12 de ellas no se habรญan mostrado jamรกs en Espaรฑa- se expongan en Madrid, Roma y Atenas. La muestra, que sufrirรก algunas transformaciones a lo largo de este itinerario que finalizarรก en la capital griega a mediados de enero del aรฑo 2000, ha sido organizada conjuntamente por los tres paรญses que marcaron definitivamente la obra y la personalidad de Domรฉnicos Theotokรณpulos, El Greco, el artista mรกs personal del siglo XVI”.
“La exposiciรณn sobre el pintor de origen cretense, inaugurada ayer por la tarde por los Reyes y patrocinada por Barclays, es uno de los proyectos mรกs ambiciosos puestos en pie en Madrid durante los รบltimos aรฑos. La muestra, que permite ver 25 obras del artista que no se han exhibido en nuestro paรญs en lo que va de siglo, reรบne 70 cuadros de El Greco y algunas tablas cretenses realizadas durante el siglo XVI por Thรฉophanis Strรฉlitzas-Bathas, Georgios Klontzas, Mijaรญl Damaskinรณs, Emmanuel Lambardos y otros artistas anรณnimos, lo que permite contextualizar y confrontar los trabajos del autor de El entierro del Conde de Orgaz con los de otros colegas de su รฉpoca”.
Rafael Sierra, EL MUNDO, 4 de febrero de 1999.
Van Gogh. Los รบltimos paisajes. Auvers-sur-Oise
Inauguraciรณn: 12 de junio de 2007. Comisario: Guillermo Solana. 237.717 visitantes.
ย “Vincent van Gogh llegรณ a Auvers-sur-Oise con 38 aรฑos. Venรญa de pasar una temporada en el infierno con sede en el frenopรกtico de Saint-Remy. Por dentro le hacรญa nido el pรกjaro de la locura. Traรญa las manos manchadas de luz, los ojos con un golpe azul de absenta. La vida en llamas. Unas semanas antes de aquel 20 de mayo de 1890, cuando plantรณ las botas de pobre en el andรฉn de la estaciรณn de Auvers, a 35 kilรณmetros de Parรญs, habรญa abandonado el manicomio: las รบltimas convulsiones, los delirios, la vieja choza de su alucinaciรณn.
Van Gogh inauguraba, sin saberlo, el รบltimo sprint de sus dรญas. Buscaba un lugar donde abandonarse a la fiebre de la pintura, querรญa otros paisajes, puntos de fuga para su genial trastorno, para su lumbre espesa. Se instalรณ en una pensiรณn de la Plaza del Ayuntamiento, a 3,50 francos la noche, y se lanzรณ a la calle para pintarlo todo: los caminos desnudos, la tarde como una paloma de ozono, la noche cuadrada de la plaza, los cielos imposibles, el alma unรญsona del bosque, el rรญo donde el silencio comulga despacio, los campos de melena cereal… A su manera: furioso, radiactivo, a pinceladas cortas, con calentura, como un jazz que va cayendo sobre la tela con una equivalencia de hombre desesperado”.
Antonio Lucas, EL MUNDO, 27 de mayo de 2007
Gauguin y los orรญgenes del simbolismo
Inauguraciรณn: 28 de septiembre de 2004. Comisario: Guillermo Solana. 279.591 visitantes.
“La exposiciรณn que en torno a Paul Gauguin se presenta en el Museo Thyssen y en Caja Madrid serรก, sin duda, una de las mรกs relevantes de esta temporada. El comisario, Guillermo Solana, ha hecho un trabajo excelente, que permite al pรบblico acceder fรกcilmente y sin paternalismos no ya sรณlo a la aventura artรญstica de Gauguin, sino a cรณmo se forman y desarrollan los procesos artรญsticos en general, al entramado de creadores, propuestas, influencias y contrastes mutuos que al final, a travรฉs de la sedimentaciรณn del tiempo, acaban fijando un momento histรณrico del arte”.
“Quizรก lo รบnico que no me ha gustado ha sido el nรบmero excesivo de obras, motivado, sin duda, por el desdoblamiento en las dos sedes y la necesidad de llenar ambos espacios, pero que ha terminado produciendo que estรฉn no pocas piezas bastante menores, desde el punto de vista de su calidad e incluso de su significado en el marco argumental de la propia muestra. Las grandes exposiciones deben ser extremadamente exigentes en sus criterios de excelencia.Pero, ademรกs de poder disfrutar de algunas pinturas excepcionales, que nos permiten, ademรกs, comprender la transiciรณn desde el simbolismo y la bรบsqueda de la expresiรณn plรกstica de ideas y conceptos en las dos รบltimas dรฉcadas del siglo XIX hasta las vanguardias artรญsticas de inicios del XX -y muy en particular de esa gran obra, densa y compleja, que es Visiรณn del sermรณn-, la muestra pone ante nuestros ojos, una vez mรกs, la cuestiรณn del destino del artista”.
“ยฟSon los artistas diferentes a los demรกs seres humanos? ยฟNacen ya con algo que los convierte en tales? ยฟEs la vida y el contexto, el esfuerzo y la determinaciรณn personales lo que permite alcanzar esa meta? Guillermo Solana ha subrayado que, en principio, nada permitรญa anticipar que alguien como Gauguin, corredor de bolsa y pintor aficionado de domingo, acabara convirtiรฉndose, junto con Manet, en uno de los artistas de mayor influencia de su รฉpoca”.ย
Josรฉ Jimรฉnez, EL MUNDO, 7 de octubre de 2004
Matisse: 1917-1941
Inauguraciรณn: 9 de junio de 2009. Comisario: Tomร s Llorens. 223.943 visitantes.
“Serรก una de esas exposiciones que alivian los รกridos veranos de Madrid. Sus paisajes interiores y exteriores, la luz del sur de Francia -de Niza, donde viviรณ un tiempo- reflejada en el mar, iluminando habitaciones vacรญas o estancias donde figuras femeninas permanecen en reposo”.
“Henri Matisse (1869- 1954) nos deleita con sus balcones, sus jardines y sus ventanas, o con esos interiores como escenarios, con espejos, sedas, flores y profusas decoraciones con arabescos”.
“El primer periodo de la pintura de Matisse, desde finales del XIX hasta 1917, y el final, desde 1941 hasta su muerte, en 1954, han sido objeto de mayor atenciรณn que toda esta larga etapa que transcurre en unos aรฑos claves para el arte moderno, marcados por la Primera Guerra Mundial y los inicios de la Segunda. Matisse, junto a Picasso, fue el referente de esos aรฑos. El pintor francรฉs se alejรณ de Parรญs y se aislรณ en Niza, donde realizรณ una intensa investigaciรณn pictรณrica y donde profundizรณ en la relaciรณn entre dibujo, color, volumen y espacio. Fruto de ello es una nueva poรฉtica, alimentada por la lectura de Baudelaire y Mallarmรฉ, y su paseo por lo que รฉl mismo llamaba la ‘pintura de la intimidad’, que en esta muestra luce esplรฉndida, y donde laten el desasosiego y el deseo”.
Carmen Mรฉndez, ‘Descubrir el Arte’, 1 de junio de 2009
Antonio Lรณpez
Inauguraciรณn: 28 de junio de 2010. Comisarios: Marรญa Lรณpez y Guillermo Solana. 317.977 visitantes.ย ย
“La muy aireada conjetura poรฉtica de que toda realidad oculta un misterio, adquiere en el caso de Antonio Lรณpez un impecable rango de paradigma. El hecho de que esa realidad exceda, en virtud de un determinado virtuosismo pictรณrico, su propia significaciรณn originaria, otorga a Antonio Lรณpez una singular potencia creadora. Se trata de una experiencia sensitiva que es incluso previa a cualquier razonamiento estรฉtico. Lo pintado no es lo que la mirada advierte: es sobre todo lo retenido en esa otra intuiciรณn de la mirada que el arte posibilita. Toda reproducciรณn artรญstica supone una reinvenciรณn. Mรกs que copiar un espacio fรญsico, el pintor lo reinventa, lo rehace segรบn unas complicidades expresivas que van mรกs allรก de la mera sabidurรญa tรฉcnica. Y por ahรญ se llega a esa situaciรณn lรญmite en que la realidad y la alucinaciรณn tienden a confundirse”.
“Es ya un lugar comรบn evocar a Antonio Lรณpez en el comรบn lugar en que suele pintar su obra -digamos- urbana: una calle, una azotea, una ventana desde la que se contempla el espectรกculo magnรญfico de la cotidianidad. El pintor interroga al entorno como el alquimista a la trasmutaciรณn de los metales. Elige un destello, una coloraciรณn significativa, una sombra irrepetible, y elabora con esos indicios elementales una acepciรณn nueva de la realidad. Es como un exhaustivo cรณmputo de ingredientes que van nutriendo una voluntad irrepetible de precisiรณn. La pintura equivale asรญ a una poรฉtica de los lรญmites en que lo real se aproxima a lo asombroso. Da la impresiรณn de que Antonio Lรณpez ha logrado el mรกximo prodigio que puede generar el arte en tanto que representaciรณn grรกfica de la realidad: enaltecer la materia, dotarla de una enigmรกtica propensiรณn a ir mรกs allรก de lo que su propia condiciรณn determina”.
“Los retratos de Antonio Lรณpez disponen de la misma inquietante seducciรณn que sus paisajes: ambos exteriorizan de algรบn modo su intimidad, comparten una misma expectante quietud. Lo que esos modelos aparentan decir hacia fuera es sustancialmente lo que dicen hacia dentro. Las figuras pintadas, dibujadas, esculpidas, parecen formar parte de un censo donde se perpetรบa una historia tan extraรฑamente real que ha acabado siendo prodigiosa. Son retratos acosados por los imperativos de la perfecciรณn, instalados en ese enigmรกtico lenguaje no muy distinto a una realidad excesiva: una especie de transrealismo donde la tรฉcnica convencional ha quedado integrada en la tรฉcnica de la imaginaciรณn”.
Josรฉ Caballero Bonald, ‘El Cultural’, 24 de junio de 2011
Edward Hopper
Inauguraciรณn: 12 de junio de 2012. Comisarios: Tomร s Llorens y Didier Ottinger. 322.437 visitantes.
“Lo fascinante de que el cielo siga siendo azul cada maรฑana no es que sea azul, sino su falta de memoria de la negrura de la noche anterior. Asรญ suele ser en las ciudades del medio oeste americano, ni muy grandes ni muy pequeรฑas, pero lo suficientemente anodinas que todavรญa pueden garantizar los acontecimientos”.
“En las ciudades no hay mรกs que problemas, dicen, unos mรกs รญntimos que otros, pero al fin y al cabo problemas”.
“El inmueble hace esquina, estรก situado en una pendiente no muy inclinada y, a veces, sobre todo en verano, a la luz se le olvida doblar la esquina y se empotra de golpe contra el fondo dando una extraรฑa sensaciรณn de planitud. Es un edificio seco, de ladrillo rojo y tiene dos plantas. Las ventanas no tienen cortinas”.
“La planta de abajo es un bar, el bar de Wanda, y en la planta de arriba se suelen alquilar habitaciones. Dos de ellas estรกn ahora ocupadas pero Wanda no les cobra alquiler a sus inquilinos porque uno de ellos, el hombre que cojea, es todavรญa un fragmento de su propio pasado malherido y el otro se acaba de incorporar a la historia”.
Berbnardรญ Roig, ‘Descubrir el Arte’, 1 de mayo de 2012.



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