- Abierta la exposiciรณn ‘Minerales, fรณsiles y evoluciรณn humana’
- Mรกs de 1.500 metros cuadrados sobre el origen de la vida en la Tierra

Los dinosaurios han regresado a Madrid tras una larga ausencia que ha servido para renovar el espacio en el que habitaron en el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC). Los mรกs de 1.500 metros de la Sala de Geologรญa han perdido su aire decimonรณnico para la inaguraciรณn de una muestra que devuelve diplodocus, mastodontes y homรญnidos a su lugar.
Se trata de la exposiciรณn ‘Minerales, fรณsiles y evoluciรณn humana’, que actualiza contenidos cientรญficos que se habรญan quedado totalmente obsoletos, desde que en 1989 se abriera la muestra anterior. Desde entonces, nuevos hallazgos paleontolรณgicos, muchos en Espaรฑa, hacรญan necesario un remozado que ha tardado dos aรฑos y medio en ver la luz.
Ahora, no solo se ha rediseรฑado el espacio, con un estilo museogrรกfico mucho mรกs moderno, sino que se han recuperado piezas que estaban apolillรกndose en los almacenes del Museo por falta de espacio para estar a la vista.
Como ya lo eran antes, la estrella serรก la colecciรณn de dinosaurios que fueron hallados en la formaciรณn Morrison de Estados Unidos, el gigantesco ‘Diplodocus carnegii’, que fue donado por su descubridor a Alfonso XIII en 1913, o el no menos grande megaterio americano, que viajรณ desde Argentina hasta el museo hace mรกs de 200 aรฑos y fue el primer fรณsil que se montรณ en la historia de la paleontologรญa.
Para disfrute de los mรกs mรกs pequeรฑos, que suponen el 80% del pรบblico del Museo, se ha instalado una mesa tรกctil y una pantalla que permiten sostener en la mano a los dinosaurios y moverlos en diferentes direcciones. Es uno de los guiรฑos de renovaciรณn tecnolรณgica que ofrece la nueva cara de esta instituciรณn.
Evoluciรณn
Hay que subir a la segunda planta para cambiar de era. Es el momento de adentrarse en la compleja evoluciรณn humana, resumida en ocho vitrinas y unos paneles (teatrillos) en los que se explican los procesos biolรณgicos.
El recorrido comienza con una naturalizaciones de grandes primates emparentados con los humanos (orangutรกn, gorila y chimpancรฉ), para seguir con los cambios al bipedismo, el primitivo ‘Sahelanthropus tchadensisa’ (conocido como ‘Toumai’), los australopitecus, los primeros homรญnidos (erectus,ergaster y floresiensis), los ‘heildebergensis’ de Atapuerca, los neandertales y los ‘sapiens’. “El reto ha sido resumir en poco espacio la historia de estas especies, desde que se irguieron hasta el pensamiento simbรณlico”, apunta el investigador Antonio Rosas, asesor cientรญfico de esta parte de la exposiciรณn.
El tercer apartado tiene por objeto las piedras, aunque con algunas de ellas puedo llegar la vida a la Tierra. Entre los minerales hay algunos de histรณrica importancia. Es el caso de los azufres agotados de Conil (Cรกdiz), la obsidiana pulida llamada ‘el espejo de los incas’ y oro procedente de Colombia. “En su selecciรณn hemos tenido en cuenta criterios cientรญficos, histรณricos y estรฉticos”, apunta Eusebio Bonilla, unos de los comisarios de la muestra.
Junto con los minerales, se exponen mรกs de 200 meteoritos de todo el mundo. Entre ellos, los recogidos en Espaรฑa desde 1773 hasta nuestros dรญas, pero tambiรฉn un fragmento del famoso meteorito Allende, en el que se descubrieron aminoรกcidos.
Algunos de los presentes en la inauguraciรณn comentaban algunas carencias de la muestra. Por ejemplo, la falta de referencias al origen de la vida en la Tierra, o mรกs tecnologรญa interactiva. Pero fuentes del Museo reconocรญan que la crisis econรณmica les ‘pillรณ’ en medio de la remodelaciรณn y tuvieron que aplicar la tijera a algunos apartados.
En todo caso, es una buena noticia que los dinosaurios regresen a Madrid… para las Navidades.



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