En Espaรฑa, los artistas holandeses tuvieron en los รบltimos Austrias a unos tรญmidos admiradores y en los Borbones a unos fieles seguidores. Unos y otros cimentaron gran parte de la colecciรณn que hoy atesora el Prado, pero que durante muchos aรฑos ha quedado algo dispersa en la instituciรณn.
Esta impresencia se corrige ahora con el catรกlogo razonado de la ‘Pintura Holandesa de El Prado’, preparado por Teresa Posada Kubissa -conservadora del รrea de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte-, y que viene acompaรฑado de la exposiciรณn ‘Holandeses en el Prado’, abierta hasta el prรณximo 11 de abril.
La muestra incluye una obra excepcional del arte holandรฉs del XVII, ‘La compaรฑรญa del capitรกn Reyner Reael’, de Frans Hals, propiedad del Rijksmuseum de รmsterdam, cerrado hasta 2013.
“Con esta muestra se completa el programa mรกs narcisista del Prado en los รบltimos 10 aรฑos”, afirma el director de la pincacoteca Miguel Zugaza. “Y lo hacemos con una escuela que habรญa quedado olvidada por diversas razones, entre ellas tambiรฉn un errรกtico gusto”. Se trata, sin duda, de uno de los caminos mรกs destacados del arte moderno.
La exposiciรณn reรบne marinas, paisajes, bodegones, retatos, escenas de gรฉnero… En total, 56 obras del casi centenar que compone la “aislada presencia holandesa” en las colecciones del museo.



Deja un comentario