1963. El descubrimiento de los quásares

elmundo

Con motivo del Año Internacional de la Astronomía, Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional, nos invita a un recorrido por los hitos cruciales de estos cuatro siglos de historia del telescopio

El rápido desarrollo de la radioastronomía tras la Segunda Guerra Mundial condujo a la identificación de unas misteriosas fuentes de ondas de radio que, en el óptico, parecían estrellas muy débiles. En 1963, el astrónomo holandés-estadounidense Marteen Schmidt estimó la distancia y luminosidad de algunas de estas radiofuentes y concluyó que se trataba de galaxias situadas en los confines del Universo conocido. Tales galaxias poseían luminosidades muy superiores a las de todas las conocidas previamente. Hoy sabemos que tales objetos, denominados quásares, obtienen su energía de agujeros negros supermasivos situados en sus regiones centrales. El agujero negro, rodeado de un disco de acreción, es el origen de chorros bipolares de altísima velocidad.

Misteriosas radiofuentes

Después de la Segunda Guerra Mundial los astrónomos continuaron con el trabajo de Karl Jansky y Grote Reber tratando de identificar zonas de emisión de ondas de radio en la Galaxia. En 1942, el británico James S. Hey descubrió que el Sol era una intensa radiofuente y poco después comenzó a realizar un mapa de la Galaxia del tipo del realizado años antes por Reber. Hey pronto identificó una zona en la constelación del Cisne que era particularmente intensa y variable en el tiempo. Con argumentos simples de física, Hey concluyó que la emisión debía proceder de una región compacta a la que denominó Cygnus A. El objeto siguió siendo observado por astrónomos australianos que no consiguieron identificar esta fuente con ninguna estrella conocida.

En los primeros años de la década de 1950, el astrónomo británico Martin Ryle (1918-1984) ya había desarrollado la técnica de síntesis de apertura y construyó entonces uno de los primeros interferómetros, esto es, un radiotelescopio revolucionario que, constituido por múltiples antenas, era capaz de observar en ondas de radio con un poder de separación que era mucho mejor de lo alcanzado hasta entonces y comenzó a elaborar catálogos de fuentes de ondas de radio. Hacia 1960 Ryle completó una tercera lista (el tercer catálogo de Cambridge o “3C”) que contenía unas 450 fuentes y en unos años más, el número de fuentes de ondas de radio alcanzaba un número de varios millares.

La naturaleza de tales radiofuentes era un auténtico misterio. Algunas de ellas parecían relacionadas con estrellas, pero otra gran parte no tenían contrapartida estelar clara. Una de las radiofuentes más intensas era la denominada 3C48 (la fuente número 48 del tercer catálogo de Cambridge). Allan Sandage (nacido en Iowa, EEUU, en 1926) observó en la dirección de este objeto con el gran telescopio Hale (dotado con un espejo de 5 metros de diámetro) de Monte Palomar, California, en 1960 y concluyó que se correspondía con una estrella débil (de magnitud 16) cuya única peculiaridad era que presentaba una pequeña y tenue nebulosidad en torno suyo.

En 1962, el astrónomo australiano Cyryl Hazard obtuvo una posición muy precisa de la brillante radiofuente 3C273 observando su ocultación por la Luna con el gran radiotelescopio de 64 metros de diámetro que había sido completado el año anterior en Parkes (Australia). Gracias a esa posición, se pudo identificar a 3C273 con una débil estrella (de magnitud 13) que, similarmente a lo que ocurría con 3C48, tenía como única peculiaridad una tenue nebulosidad en su entorno.


Descubre más desde Folios de Historias

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Puntuación: 1 de 5.

Deja un comentario

About the author

Grace Bennett es una historiadora del arte y escritora freelance con una pasión por explorar las intersecciones entre la naturaleza, el simbolismo y la expresión artística. Con un historial en arte renacentista y moderno, a Grace le gusta descubrir los significados ocultos detrás de obras icónicas y compartir sus ideas con amantes del arte de todos los niveles. Cuando no está visitando museos o investigando las últimas tendencias en arte contemporáneo, puedes encontrarla caminando por el campo, siempre persiguiendo el próximo arcoíris.

Una única vez
Mensual
Anual

Haz una donación única

Haz una donación mensual

Haz una donación anual

Elige una cantidad

€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00
€5,00
€15,00
€100,00

O introduce un monto personalizado


Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Se agradece tu contribución.

Adolf Hitler agua Antártida asteroide Astronomía cambio climático China Cristóbal Colón CSIC Dinosaurio dinosaurios Edad Media EEUU España Estados Unidos Europa Felipe II Francia historia Hitler Hubble Imperio Romano ISS Jupiter La Tierra Londres Luna Madrid Marte Mexico Nature nazis Neandertales Nueva York Planeta Rojo planetas Reino Unido Roma Saturno Segunda Guerra Mundial Sistema Solar Sol Tierra Universo Vía Láctea

Descubre más desde Folios de Historias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo