El Reino de Asturias —situado en el norte de la península ibérica— no fue solo una entidad política menor tras la invasión musulmana de 711: fue la semilla de un proceso que transformó la historia de España. Entre el siglo VIII y principios del X, los reyes asturianos no solo defendieron su territorio, sino que crearon estructuras políticas, símbolos de identidad y proyectos culturales que perdurarían siglos.
A continuación exploramos cada monarca asturiano, su aportación al reino y cómo contribuyeron a moldear el espacio histórico y simbólico medieval del norte hispano.

🧠 ¿Qué significó ser rey de Asturias?
Los reyes asturianos no solo gobernaron un territorio montañoso: crearon un proyecto político y cultural que sería la base de los estados cristianos de la península. Su reinado refleja:
- 🛡️ Resistencia y reconstrucción tras la conquista musulmana.
- ⚔️ Estrategias militares y diplomáticas frente a al-Andalus y otros poderes cristianos.
- 🏛️ Innovación artística y arquitectónica en la corona y sus territorios.
- 📜 Formación de una identidad cristiana y de estado que perviviría en épocas posteriores.
Don Pelayo (718/722-737)
Favila (737-739).
Alfonso I el Católico ( 739-756).
Fruela I/Froilán (757-768) El Cruel
Aurelio (768-774)
Silo o Silón (774-783)
Mauregato (783-789)
Bermudo I, el Diácono (789- 791)
Alfonso II «El Casto» (791-842)
Ramiro I (842-850)
Ordoño I (850-866)
Alfonso III «el Magno» (866-910)

Después del reinado de Alfonso III de Asturias tres de sus hijos fueron los sucesores en los siguientes Reinos:
- Reino de León, inicialmente segregado del de Asturias (o “astur-leonés”), que posteriormente se le incorpora.
- Reino de Asturias, ampliado como “reino astur-leonés”, brevemente separado por fragmentación de éste y definitivamente incorporado al que se denominó reino de León.
- Reino de Galicia, de existencia episódica, inicialmente condado de Galicia (del reino de León).