🎨🔥 Pablo Picasso: el hombre que reinventó el arte… y a sí mismo

Prólogo: cuando un artista no pinta cuadros, sino épocas enteras

Hay artistas que dejan obras.
Y hay artistas que dejan era.

Picasso pertenece a la segunda categoría.
No fue solo un pintor: fue un terremoto cultural, un laboratorio viviente, un animal creativo que devoró estilos, épocas, amantes, ciudades y tragedias para convertirlas en arte.
Su vida —larga, excesiva, contradictoria— es casi tan fascinante como su obra.
Y su obra —infinita, mutante, inagotable— es casi tan compleja como su vida.

Hablar de Picasso es hablar de un hombre que nunca dejó de transformarse, que vivió como si cada día fuera una nueva oportunidad para reinventar el mundo.
Y, de paso, reinventarse a sí mismo.


🧒 I. Infancia prodigiosa: el niño que dibujaba antes de hablar

Picasso nació en Málaga en 1881, en una familia donde el arte no era un lujo, sino un oficio.

Su padre, José Ruiz Blasco, era profesor de dibujo y pintor especializado en palomas.

Su madre, María Picasso López, le dio el apellido que acabaría siendo marca global.

Desde muy pequeño, Pablo mostró una sensibilidad casi sobrenatural.

Su primera palabra fue “piz”, diminutivo de “lápiz”.
Antes de hablar, ya dibujaba. Antes de entender el mundo, ya lo interpretaba.

A los 13 años, su padre —impresionado por la destreza del niño— le cedió sus pinceles y juró no volver a pintar jamás.
No era una metáfora: era la constatación de que su hijo lo había superado.

En Málaga, La Coruña y Barcelona, Picasso absorbió todo lo que veía:
las corridas de toros, los mercados, los mendigos, los marineros, los colores del Mediterráneo.
Todo eso volvería después, transformado, en su obra adulta.


🎭 II. Barcelona, Madrid y el descubrimiento del mundo

La adolescencia de Picasso fue un torbellino de aprendizaje y rebeldía. Ingresó en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona con solo 13 años, y más tarde en la Real Academia de San Fernando en Madrid. Pero la academia le aburría. Le parecía rígida, lenta, anticuada.

En Madrid descubrió el Museo del Prado, que se convirtió en su verdadera escuela.
Allí se enamoró de:

  • Velázquez, por su elegancia y su misterio.
  • Goya, por su oscuridad y su valentía.
  • El Greco, por sus figuras alargadas y su espiritualidad.

Picasso no copiaba: dialogaba.
Miraba a los maestros como quien mira a rivales a los que quiere superar.

En Barcelona, mientras tanto, vivía la bohemia del barrio de El Raval:
cafés llenos de humo, tertulias interminables, pobreza, prostitución, poesía, anarquismo.
Ese ambiente marcaría su Período Azul.


🌑 III. El Período Azul: pobreza, muerte y melancolía

Entre 1901 y 1904, Picasso vivió una de las etapas más duras y más bellas de su vida.
La muerte de su amigo Carlos Casagemas —que se suicidó por amor— lo sumió en una depresión profunda.

El mundo se volvió azul. Literalmente.

Sus cuadros de esta época están poblados por:

  • mendigos,
  • madres solteras,
  • ciegos,
  • ancianos,
  • prostitutas,
  • figuras alargadas y frágiles,
  • miradas perdidas.

El azul no es solo un color: es un estado del alma.
Es la tristeza hecha pigmento.

Picasso vivía en la miseria, comía poco, dormía mal, pero pintaba con una intensidad feroz.
El arte era su forma de sobrevivir.


🌸 IV. El Período Rosa: circo, ternura y un amor nuevo

En 1904, Picasso se instala definitivamente en París, en el mítico Bateau-Lavoir de Montmartre. Allí conoce a Fernande Olivier, su primera gran musa.
Y su vida cambia.

El mundo del circo —acróbatas, arlequines, payasos, saltimbanquis— llena sus cuadros.
Los colores se vuelven cálidos: rosas, ocres, naranjas.
La tristeza se transforma en nostalgia dulce.

Es una etapa luminosa, íntima, casi poética.
Picasso empieza a mirar hacia la invención, hacia la ruptura, hacia el cubismo que está por venir.


🪓 V. El cubismo: cuando Picasso rompe el mundo para volver a construirlo

En 1907, Picasso pinta Las señoritas de Avignon, una obra que nadie entiende y que casi nadie quiere ver.
Pero es el inicio de una revolución.

Junto a Georges Braque, Picasso inventa el cubismo, un lenguaje visual completamente nuevo:

  • adiós a la perspectiva renacentista,
  • adiós al punto de vista único,
  • adiós a la representación tradicional.

El mundo se fragmenta en planos.
La realidad se convierte en geometría.
El arte deja de imitar: piensa.

El cubismo no es solo un estilo: es una forma de mirar.
Y Picasso se convierte en su profeta.


🖤 VI. Guernica: el grito que se convirtió en mural

En 1937, tras el bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor, el gobierno de la República encarga a Picasso un mural para el Pabellón de París.

Picasso crea Guernica, una obra que es:

  • protesta,
  • símbolo,
  • llanto,
  • memoria,
  • advertencia,
  • espejo del horror.

No hay color. No hay belleza complaciente.
Solo dolor, caos, violencia, desesperación.

Guernica no es un cuadro: es un grito.
Y sigue resonando.


💔 VII. Amores, musas y tormentas

La vida sentimental de Picasso fue intensa, turbulenta y a menudo dolorosa para quienes lo rodeaban.
Sus relaciones fueron fuente de inspiración… y de conflicto.

Entre sus parejas destacan:

Fernande Olivier

La bohemia, la primera musa, la del Período Rosa.

Eva Gouel

El amor trágico, la mujer que murió joven.

Olga Khokhlova

La bailarina rusa, su primera esposa, madre de su hijo Paulo.
Con ella vivió una etapa de éxito social y retratos neoclásicos.

Marie-Thérèse Walter

La amante adolescente, la de las curvas suaves y los colores luminosos.
Madre de Maya.

Dora Maar

La fotógrafa surrealista, la mujer que documentó el Guernica.
Su relación fue tormentosa, brillante, dolorosa.

Françoise Gilot

La única que lo dejó.
Madre de Claude y Paloma.
Artista por derecho propio.

Jacqueline Roque

Su última esposa, guardiana de su vejez y su obra.

Cada una dejó huella en su arte.
Cada una es un capítulo de su biografía emocional.


🧪 VIII. Picasso experimental: cerámica, escultura, teatro, poesía

Picasso no se conformó con pintar.
Era un creador total.

Cerámica

En Vallauris descubrió la cerámica y produjo cientos de piezas:
platos, jarras, vasijas, esculturas híbridas.

Escultura

Desde ensamblajes cubistas hasta figuras monumentales.
Picasso veía objetos donde otros veían basura.

Grabado

Una de sus facetas más prolíficas.
La Suite Vollard es una obra maestra absoluta.

Teatro y ballet

Diseñó decorados y vestuarios para los Ballets Rusos de Diaghilev.

Poesía

Miles de páginas surrealistas, muchas aún poco conocidas.

Picasso era un volcán creativo.
Nada lo detenía.


🧩 IX. Curiosidades deliciosas

🎩 1. Su nombre completo tiene 23 palabras, un homenaje familiar y religioso que parece una letanía.

🐂 2. Fue director del Museo del Prado durante la Guerra Civil, nombrado por el gobierno republicano, aunque nunca ejerció físicamente.

✍️ 3. Escribió poesía surrealista, versos libres, imágenes oníricas, escritura automática.

🐦 4. Tenía una paloma llamada “Paloma”, que inspiró su famoso símbolo de la paz.

🧠 5. Pintó más de 50.000 obras, una producción inhumana, casi imposible de abarcar.


🌅 X. Últimos años: gloria, aislamiento y muerte

Picasso murió en 1973 en Mougins, Francia, a los 91 años.
Murió trabajando, como había vivido.
Murió rodeado de fama, riqueza y contradicciones.

Fue enterrado en el castillo de Vauvenargues.
Nunca volvió a España mientras Franco viviera.
Su ausencia fue un acto político silencioso.


🪶 Epílogo: Picasso no es un pintor, es un lenguaje


infografia_-picasso
grafico-descripcion

Obras

  • La primera comunión (1895-1896)
  • Mujer con mantilla (1894), Museo Picasso Málaga
  • Autorretrato mal peinado (1896) Museo Picasso de Barcelona
  • Autorretrato con el pelo corto (1896), Museo Picasso de Barcelona
  • Autorretrato (1899-1901)
  • Autorretrato Yo, Picasso (primavera 1901), colección particular (New York)
  • Maternidad, Picasso (1901)
  • La muerte de Casagemas (1901)
  • Autorretrato : Yo (1901), John Hay Whitney Collection (New York)
  • En un café (1902)
  • Autorretrato 1901 (fin 1901), Museo Picasso (París)
  • la Sra. Soler (1903), Pinakothek der Moderne , Múnich
  • Dama en Eden Concert (1903)
  • Repasseuse (1903)
  • La Tragedia (1903)
  • La vida (1903)
  • Retrato de Jaime Sabarté (1904)
  • Retrato de Suzanne Bloch (1904), museo de Sao Paulo.
  • Chico con pipa (1905), collection particulière
  • Arlequin, sentado (1905)
  • Los Saltimbanquis (1905)
  • La Femme à l’éventail (1905)
  • Garçon á la Collerette (1905) colección privada
  • Retrato de Benedetta Canals (1905)
  • Retrato de Gertrude Stein (1906)
  • Cabeza de hombre joven (1906)
  • Cabeza de mujer (1906)
  • Dos desnudos (1906)
  • Autorretrato (primavera 1906), Gellman Collection (México)
  • Autorretrato (verano 1906), colección particular
  • Autorretrato con la paleta (verano/otono 1906), Philadelphia Museum of Art (Philadelphie)
  • Marin, roulant une cigarette (1907)
  • Autorretrato (Verano 1907), Národni Gallery (Prague)
  • Las señoritas de Avignon (1907), Museo de Arte Moderno de Nueva York (New York)
  • Desnudo amarillo (1907)
  • Coupe des fruits avec des poires et des pommes (1908)
  • Casas sobre una colina (Horta de Ebro) (1909)
  • Mujer en verde (1909), Abbemuseum, Eindhoven, Países Bajos
  • Cabeza de mujer (Fernanda) (1909), Stadel Museum à Francfort .
  • Retrato de Georges Braque (1910)
  • Violon (1912)
  • Nature morte à la chaise cannée (primavera de 1912), Musée Picasso (París)
  • Guitare et journal (1916)
  • Arlequin , (1917, Museo Picasso de Barcelona ).
  • Olga Kokhlova à la mantille (1917), Museo Picasso Málaga
  • Las Bañistas (1918)
  • Nature morte devant une fenêtre à St. Raphael (1919)
  • Retrato de la familia Sisley (1919)
  • Baignants (1920)
  • Los Tres Músicos (1921), Museum of Modern Art (New York)
  • Maternidad (1921-1922), Museo Picasso Málaga
  • Retrato de Paulo con gorro blanco (1923), Museo Picasso Málaga
  • Olga au col de fourrure (1923), Palais des Beaux-Arts de Lille
  • Paul en Arlequin (1924) Museo Picasso (París)
  • Nature morte à la charlotte (1924), Centre Georges-Pompidou (París)
  • Buste de jeune fille (1926), retrato de Marie-Thérèse Walter en el Musée d’art moderne et contemporain de Strasbourg .
  • Marie-Thérèse à 21 ans dessin dérobé en février 2007 collection privée de Diana Widmaier, petite-fille du peintre.
  • Grand nu au fauteuil rouge (1929), Museo Picasso de París
  • Le Sculpteur (1931)
  • [La Lecture] (1932)
  • Desnudo, hojas verdes y busto , retrato de Marie-Thérèse Walter (1932)
  • Corrida : la mort de la femme torero (1933)
  • Minotauromachie (1935)
  • Femmes lisant (1935)
  • La Dépouille de Minotaure en costume d’Arlequin rideau de scène de la pièce de Romain Rolland , Le 14 juillet , Les Abattoirs de Toulouse
  • Guernica (1937) museo Reina Sofia (Madrid)
  • Maya à la poupée (1937), colección privada de Diana Widmaier, petite-fille du peintre (dérobé en février 2007, retrouvé le 7 août 2007)
  • Femme assise sur la plage (1937) Musée des Beaux-arts, Lyon (legs Jacqueline Delubac 1997)
  • Maya à la poupée et au cheval de bois , 22 de enero (1938)
  • La femme qui pleure (1937)
  • Portrait de femme au col vert (1938), Museo Picasso Málaga
  • Dora Maar au chat (1941), colección particular, comprado por 9,2 millones de euros en mayo de 2006.
  • La paloma de la paz (1949)
  • Buste de femme, les bras croisés derrière la tête (1939), Museo Picasso Málaga
  • Le Pull-over jaune (1939)
  • Femme dans un fauteuil (1946), Museo Picasso Málaga
  • La Joie de vivre (1946)
  • La Colombe de la paix (1949)
  • Massacre en Corée (1951)
  • Madame Z ou Jacqueline aux fleurs (1954), colección particular
  • Jacqueline au rocking-chair (1954), pinacoteca de París
  • Jacqueline assise (1954), Museo Picasso Málaga
  • Jacqueline en costume turc (abril de 1955), colección particular
  • Jacqueline assise (1955)
  • Las Palomas (1957)
  • Portait de Jacqueline , 11 de febrero de 1961, colección privada de Diana Widmaier,
  • Homme assis (autorretrato) (1965), colección particular
  • Le Matador (1970)
  • Baigneuse (1971), Museo Picasso Málaga
  • Autoportrait (30 de junio de 1972), Fuji Television Gallery (Tokio)
  • Tête d’Arlequin , vendido por 15,16 millones de dólares en 2007.
  • Mousquetaire et nu assis vendido en una subasta por 9,954 millones de euros en junio de 2007.
  • Las meninas (1957)

Lugares picassianos en Málaga

Para seguir los pasos de Pablo Picasso por la ciudad de Málaga, hemos de comenzar por su casa natal, reconvertida en la Fundación Pablo Ruiz Picasso. Fue en la primera planta de este inmueble (en el número 15 de la Plaza de la Merced, aunque numerado en aquel entonces como el 36) donde Pablo vino al mundo, la noche de 25 de octubre de 1881. El piso había sido alquilado por José Ruiz Blasco en 1879 (antes incluso de su boda con María Picasso, en diciembre de 1880), y su primitiva construcción databa de 1861, de la mano del maestro de obras Diego Clavero.

Dicho edificio se integraría poco después en las llamadas «Casas de Campos»: dos amplias manzanas de diseño unitario que ocupan toda la fachada nordeste de la Plaza de la Merced. Deben el sobrenombre a su promotor y original propietario, Antonio Campos Garín, marqués de Iznate, uno de los más importantes capitales inmobiliarios de la Málaga del siglo XIX. En armónica composición, presentan un bajo, tres pisos de vanos arqueados con balcones -con decoraciones de carácter figurativo y vidrieras polícromas en los tímpanos de la primera planta-, y como remate un ático de balcones antepechados. Se levantan sobre el solar existente tras la desamortización del convento de Santa María de la Paz, y su proyecto, diseñado por el maestro de obras Rafael Moreno, se remonta a 1868; en líneas generales se acomodaría al estilo del edificio preexistente (actual sede la Fundación), cuya difícil integración puede percibirse en el interior de éste: un desnivel creciente conforme se suben los pisos separa la estancia principal del resto. Iniciadas las obras, en 1870 se hizo cargo de las mismas el prestigioso arquitecto Jerónimo Cuervo, cuya aportación es clara en el acabado final de la fachada, similar al aspecto general de otras muchas de sus obras en Málaga.

A finales de 1883 o principios de 1884, la familia de Picasso se trasladó al piso tercero izquierda del número 17 -entonces número 32- de las «Casas de Campos». Aquí convivió con sus padres, sus dos hermanas, su abuela y dos tías maternas hasta 1891, año de su marcha a La Coruña. Fue en esta vivienda donde realizó sus primeras obras infantiles conocidas.

Plaza de la Merced

La Plaza de la Merced fue el espacio de los primeros juegos de Pablo. En la época romana acogió un anfiteatro, pero en la Edad Media sólo era un amplio espacio abierto junto a la muralla que circundaba Málaga por esta zona, escenario de duros combates durante el cerco castellano. La puerta de acceso, llamada del Teatro por los musulmanes y de Granada por los cristianos (ya que se abría al camino que conducía allí), fue testigo de la ceremonia de rendición de los primeros, el 19 de agosto de 1487. Después de la conquista se estableció un mercado público, y con el tiempo fueron levantándose edificios que definieron el espacio de la plaza: los conventos de la Paz y de la Merced, el hospital de Santa Anta y las nuevas manzanas de casas que sustituyeron a las murallas. En el siglo XVIII, se adornó con árboles y jardín, convirtiéndose en un agradable paseo, pero fue deteriorándose de tal forma que hacia 1830 era un descampado desértico. En 1822 se hospedó en una de sus casas el general Riego, por lo que llevaría su nombre durante gran parte del siglo XIX; la construcción del monumento a Torrijos y sus compañeros en 1842 (obra del arquitecto municipal Rafael Mitjana), reafirmó su carácter de lugar simbólico en la lucha por las libertades, donde anualmente se conmemoraba el fusilamiento. En 1836, el convento de la Merced fue desamortizado, quedando en su lugar una parroquia y un cuartel, cuya soldadesca probablemente transformó el ambiente de la zona. En 1858, por fin la plaza fue reformada según el proyecto del arquitecto municipal José Trigueros, adquiriendo prácticamente su conformación actual. Picasso participaría de la animada convivencia en la plaza de paseantes burgueses y de tipos populares como vendedores, soldados, criadas, músicos callejeros…

La Iglesia de la Merced, que quedaba justamente enfrente del portal de la casa natal de Picasso, fue asaltado e incendiado en 1931, como desgraciadamente ocurrió con otros templos. Nunca fue reconstruido, y en su lugar se edificó un bloque de viviendas.

Calle Granada

Al principio de la calle Granada, haciendo esquina con la Plaza de la Merced, se encuentra la farmacia Bustamante, en cuya rebotica hacía tertulia el padre de Picasso, cuando regentaba el establecimiento la familia Mamely. A pocos metros, hallamos la parroquia de Santiago, fundada en 1490 por los Reyes Católicos, con interior barroco y característica torre mudéjar. En ella se había casado los abuelos paternos y los padres de Picasso, aquí fueron bautizados él y sus hermanas. También en calle Granada se ubicó la joyería de un tío y protector de Picasso, don Baldomero Ghiara (en el actual número 5, antes 9-15), donde aún podemos admirar las hermosas alegorías pintadas del techo.

Calle San Agustín: el Antiguo Museo Municipal

A la izquierda de calle Granada, se abre la calle San Agustín. Al principio de la misma, parece que estuvo el parvulario al que Picasso asistió. Y casi al final de la calle, junto a la iglesia de San Agustín, se encuentra el antiguo convento y colegio del mismo nombre, fundado a finales del siglo XVI. Este edificio albergó desde 1869 las dependencias del Ayuntamiento de Málaga. En su segundo piso, junto a diversas oficinas y despachos, se hallaban el archivo y el museo municipal. José Ruiz, el padre de Picasso, fue conservador de dicho museo desde 1879, si bien de forma inestable debido al déficit de las arcas municipales. Aunque se hallaba casi siempre cerrado, el museo exponía obras de los principales pintores de la ciudad. Como compensación por los retrasos en el pago de su sueldo, a José Ruiz le fue permitido que instalara allí su taller de pintura, que Picasso recordaba perfectamente haber visitado de niño en numerosas ocasiones y donde realizó sus copias de cuadros y sus célebres palomares.

Calle San Agustín: Museo Picasso Málaga

Es preciso mencionar, antes de abandonar calle San Agustín, que en ella se inauguró el 27 de octubre de 2003 el Museo Picasso Málaga, con una colección inicial de 155 obras del artista, que reúne todos sus estilos y técnicas. Dicha colección es fruto de la donación de Christine Ruiz-Picasso, viuda de Paul Ruiz-Picasso (primogénito del pintor) y de su hijo, Bernard Ruiz-Picasso, siendo la Junta de Andalucía quien ha articulado el proyecto. El Museo cuenta, además de las salas de la colección permanente, con otras para muestras temporales, biblioteca, librería y auditorio. Regido desde su creación por la Fundación Museo Picasso de Málaga (propietaria del grupo de edificios que lo cobija) y la Fundación Paul, Christine y Bernard Ruiz-Picasso (propietaria titular de la colección), el 4 de marzo de 2008 el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía autorizó a la Consejería de Cultura la adopción de los acuerdos previos para la fusión de ambas fundaciones en un sola entidad que, a partir de 2009, tendrá pleno dominio de la colección y de su sede.

Ésta tiene su núcleo en el Palacio de Buenavista, erigido en el siglo XVI por don Diego Cazalla sobre los restos de un palacio nazarí. Declarado Monumento Nacional en 1939, fue alquilado en 1946 al Estado para la instalación del Museo Provincial de Bellas Artes, que, sin embargo, no fue inaugurado hasta 1961. En diciembre del mismo año, acogió una exposición de cerámicas de Picasso, su primera individual en Málaga, y en 1964 abrió las «Salas Picasso», que acogieron diversas piezas del artista y la donación bibliográfica del Legado Sabartés. En 1997, el Palacio de Buenavista fue adquirido para el Museo Picasso Málaga (el Museo de Bellas Artes pasó a alojarse en el Palacio de la Aduana, que ha sido aprobado como su sede definitiva, aunque en la actualidad las obras necesarias para ello están en proceso). La diversificación de servicios hizo necesaria, desde el principio, la adaptación de edificios adyacentes y la construcción de otros nuevos, que se integraron en el nuevo complejo museístico. Este trabajo de ampliación y rehabilitación corrió a cargo de los arquitectos Richard Gluckman, Isabel Cámara y Rafael Martín Delgado.

Plaza de la Constitución y Calle Comedias

Volviendo al recorrido picassiano, en la plaza de la Constitución se encuentra el Ateneo de Málaga, que en la época de la infancia del artista fue la Escuela de Bellas Artes de San Telmo. José Ruiz fue alumno de esta Escuela y posteriormente trabajó en ella como profesor ayudante de Dibujo Lineal. Aunque Picasso nunca estuvo matriculado en sus aulas, porque no alcanzaba la edad prescriptiva, es probable que en alguna ocasión acompañara a su padre. En la actualidad, el Ateneo tiene un recuerdo permanente para esta relación y es sede de numerosas actividades culturales.

En la cercana calle Comedias estuvo el colegio de San Rafael, en su número 20 (actual 18), donde Picasso estudió de niño. El artista recordaba este edificio con patio central de columnas como un establecimiento «montado a la moderna, claro y bien aireado», aunque lo que mejor recordaba era su aburrimiento y el miedo a que su padre no le recogiera: «yo estaba seguro de que, si me dejaba el bastón o la paloma, sí que volvería. Más que el bastón lo que prefería era la paloma o los pinceles, porque sabía que no podía prescindir de nada de eso».

Plaza de San Francisco y Calle Gaona

No muy lejos, en la Plaza de San Francisco, se encuentra el Real Conservatorio de Música María Cristina; en el siglo XIX fue la sede del Liceo Científico, Literario y Artístico, que albergó numerosas actividades y reunió en su salón a la intelectualidad malagueña. Sin duda, Picasso acompañaría a su padre en alguna ocasión, y es anécdota segura que el pintor Martínez de la Vega le «bautizó» allí como pintor en 1897, tras el premio obtenido en la Exposición General de Bellas Artes por su cuadro «Ciencia y Caridad».

Por fin, el centro histórico acoge en la calle Gaona, cerca de nuevo de la Plaza de la Merced, el Instituto Vicente Espinel. Llamado en la época de Picasso, simplemente, Instituto de Segunda Enseñanza, el 25 de junio de 1891 tuvo que examinarse allí para acceder al Instituto de la Coruña, ciudad a la que se mudaría con su familia en octubre.

Plaza de toros de La Malagueta

Y apartándonos un tanto del núcleo urbano descrito, citemos, por último, la plaza de toros de La Malagueta, inaugurada en 1876. Picasso asistió muchas veces a corridas taurinas con su padre, protagonizadas por los diestros más importantes de la época, forjando así una afición que le acompañó toda la vida y fue determinante en su iconografía artística. También recordaba, según su secretario Jaime Sabartés, haber estado en la plaza viendo pintar a Moreno Carbonero su cuadro » Entrada de Roger de Flor en Constantinopla» (1888), rodeado de caballos y amigos disfrazados para servirle de modelo.

Esta sección se basa, fundamentalmente, en los textos de Rafael Inglada para el cuaderno La Málaga de Picasso , editado por primera vez por el Área de Turismo del Ayuntamiento de Málaga en 1998, los capitulos 3 y 4 de su libro Picasso: 30 visiones (Málaga: Arguval, 2003) y las entradas correspondientes de su Diccionario Málaga-Picasso, Picasso-Málaga (Málaga: Arguval, 2005).

Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880
Plaza de la Merced, 1880