🧠 Introducción: de La Habana a Preciados — la historia que no comienza en Madrid
Cuando pensamos en El Corte Inglés, solemos imaginar los grandes almacenes de la calle Preciados, la moda, la variedad de productos o los pasillos interminables. Sin embargo, la historia de esta emblemática empresa española tiene un origen menos conocido, fascinante y profundamente ligado a los movimientos de personas, culturas y economías del siglo XX.
Antes de convertirse en un gigante del comercio moderno, la historia de El Corte Inglés comienza en La Habana, Cuba, en un universo comercial que a principios del siglo XX se codeaba con las grandes metrópolis económicas del mundo. Esa conexión trasatlántica marcó para siempre el destino de la empresa y de su fundador, Ramón Areces.
🏬 De La Habana a Madrid • 🌊 Travesía comercial • 📜 Historia viva

🌊 De Asturias a Cuba: los primeros pasos de Ramón Areces
La aventura empieza con un joven asturiano de apenas dieciséis años que se embarcó rumbo a América desde el puerto de El Musel, en Gijón. Tras una travesía de doce días —una experiencia que él mismo describiría después como decisiva— llegó a La Habana, una ciudad que por entonces era uno de los centros económicos más dinámicos del Caribe.
En Cuba, Areces encontró trabajo en los almacenes El Encanto, uno de los comercios más prestigiosos de la isla, donde su tío César Rodríguez tenía parte de la propiedad y donde el joven Ramón aprendió de primera mano los entresijos del comercio moderno: la importancia de los escaparates que se renovaban, las campañas publicitarias y —sobre todo— el valor de un trato cercano con el cliente.
Esta etapa caribeña no fue simplemente una anécdota. Fue un laboratorio de comercio y mercadotecnia donde Areces absorbió ideas que luego transformarían el comercio en España.
🌴 La Habana comercial • 🧠 Aprendizaje transatlántico
🗽 Nueva York y la idea del gran almacén
Mientras trabajaba en La Habana, Areces realizó un viaje decisivo a Nueva York con apenas veinte años. Allí descubrió los grandes almacenes estadounidenses —con sus múltiples secciones, escaleras mecánicas y un enfoque integral de consumo— y percibió que esa fórmula podía funcionar en España.
Esta experiencia consolidó en él una visión clara: no se trataba solo de vender productos, sino de crear un espacio donde la oferta fuera variada, atractiva y accesible bajo un mismo techo.
🛍️ Innovación americana • 💡 Visión estratégica
🏙️ De La Habana a Madrid: la primera tienda
De regreso en España y con el respaldo financiero de su tío, Areces adquirió en 1935 una modesta sastrería madrileña llamada El Corte Inglés. La tienda estaba situada en una esquina con salida a tres calles, un cruce urbano ideal para atraer clientes.
Aunque modesta, esa esquina se convertiría en el epicentro de una transformación comercial profunda. El comercio fue creciendo en tamaño, oferta y ambición, y pocos años después se constituyó como sociedad limitada con un capital inicial significativo, parte del cual provenía del respaldo familiar.
🏬 Esquina fundacional • 🚀 Crecimiento empresarial
📈 Expansión y consolidación: de textil a grandes almacenes
Desde el primer local en la calle Preciados, la empresa diversificó rápidamente su actividad:
- En 1949 nació Induyco, una empresa textil propia para abastecer la ropa de los almacenes bajo el sello de la casa.
- En 1952, la compañía se transformó en sociedad anónima, un paso clave para consolidar su crecimiento.
- Al año siguiente, en 1953, entró un joven Isidoro Álvarez —sobrino-nieto del tío Ramón— que con apenas 18 años terminaría, décadas más tarde, presidendo el grupo y llevando la empresa a su madurez institucional.
- 1962 fue otro hito: la apertura del segundo centro en Barcelona, Plaza de Cataluña, demostró que el modelo del gran almacén era más que viable fuera de Madrid.
📊 Crecimiento estratégico • 🏙️ Expansión nacional
🌍 El regreso simbólico: exportar marca a Cuba
Décadas después del éxito consolidado en España, El Corte Inglés volvió a conectar con la isla donde todo comenzó. Mediante un acuerdo con la empresa italiana Farmavenda, los productos de las marcas blancas —tanto de El Corte Inglés como de Aliada— empezaron a comercializarse en supermercados de La Habana, incluyendo locales céntricos y de la zona del Malecón.
Los productos, que van desde pastas y salsas hasta conservas y bebidas, se venden a través de supermercados locales con perspectivas de expansión a una decena de tiendas a lo largo de la isla.
Este hito es más simbólico que simplemente comercial, porque cierra un círculo histórico: la empresa que nació de una experiencia cubana vuelve a la isla, no como un departamento de grandes almacenes, sino como marca de productos cotidianos.
🇪🇸🇨🇺 Regreso simbólico • 📦 Marca española en Cuba
🧠 Un legado transatlántico
Lo extraordinario en la historia de El Corte Inglés no es solo su éxito económico, sino la manera en que lo personal y lo histórico se entrelazan. La travesía de Ramón Areces desde Asturias a La Habana, su aprendizaje entre escaparates tropicales, y su regreso para aplicar esa visión en la España del siglo XX son más que curiosidades de empresa: son capítulos de historia social, económica y cultural.
Quizás hoy, cuando un cliente recorre los pasillos de un gran almacén o ve latas de productos «made in Spain» en un supermercado cubano, no recuerde de inmediato que todo comenzó con un joven asturiano mirando la vida comercial desde una esquina habanera. Pero esa conexión —entre el sueño individual y la transformación colectiva— es, sin duda, parte esencial del relato.
👉 Lo fascinante de esta historia es que El Corte Inglés tiene raíces cubanas y norteamericanas, y que nació gracias al empuje de un joven asturiano que cruzó el océano buscando oportunidades. Quizás la próxima vez que entres a uno de sus centros recuerdes que, en cierto modo, todo empezó en un barco que partió de Gijón hacia La Habana.



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