Luis IX fue el รบltimo monarca europeo que emprendiera el camino de las Cruzadas contra los musulmanes. La primera vez, entre 1248 y 1254, en lo que luego se llamรณ la Sรฉptima Cruzada, Luis desembarcรณ en Egipto y llegรณ a tomar la ciudad de Damieta, pero poco despuรฉs sus tropas fueron sorprendidas por la crecida del Nilo y la peste. Combatiendo en terreno desconocido para ellos, los franceses, junto con su rey, cayeron prisioneros de sus enemigos y sรณlo se salvaron pagando un fuerte rescate. Irรณnicamente, la sรฉptima cruzada de Luis IX corriรณ una suerte similar a la quinta cruzada de Andrรฉs II de Hungrรญa, quien un par de dรฉcadas antes tambiรฉn arribรณ a Egipto y al poco tiempo se vio forzado a regresar a su hogar.
La octava Cruzada, en 1270, llevรณ a Luis frente a Tรบnez, ciudad a la que puso sitio. Si bien al rey lo impulsaban mรณviles religiosos, no era el caso de su hermano, el bastante mรกs terrenal Carlos de Anjou,[cita requerida] rey de Nรกpoles, cuyos intereses en Italia, que lo vincularon estrechamente al papado, lo pusieron en situaciรณn de acabar con la competencia de los mercaderes tunecinos del Mediterrรกneo.
La expediciรณn fue un desastre. Buena parte del ejรฉrcito fue atacado por la disenterรญa o, segรบn el historiador Fernand Destaing, por la fiebre tifoidea,2โ al igual que el propio Luis IX, que muriรณ sin haber conseguido su objetivo, el 25 de agosto de 1270.




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