
En 1571, los buques de la Santa Liga vencieron a la armada turca en uno de los combates marรญtimos mรกs grandes de la historia
Con arcabuz, espada, y el arrojo tรญpico de un militar venido de la Penรญnsula Ibรฉrica. Asรญ combatieron los soldados espaรฑoles que, un siete de octubre de 1571, derramaron su sangre sobre la cubierta de decenas de buques para detener, en el golfo de Lepanto, las pretensiones expansionistas turcas.
No obstante, lo que no sabรญan todos aquellos soldados es que no sรณlo habรญan aplastado a la gran flota otomana que amenazaba el Mediterrรกneo, sino que tambiรฉn se habรญan ganado, a base de caรฑonazo y mandoble, un hueco en los libros de historia. Asรญ, despuรฉs de que se disipara el humo de las piezas de artillerรญa, el mar quedรณ como testigo de una de las mayores victorias navales espaรฑolas.
Piraterรญa y esclavitud, la antesala de Lepanto
Para llegar hasta esta gran victoria es necesario viajar unos aรฑos atrรกs, un tiempo en el que la sangre manchaba casi a diario las costas mediterrรกneas. ยซCuesta creer hoy dรญa que las tranquilas aguas del mar Mediterrรกneo fueran en otro tiempo escenario de asedios, batallas y guerras, y que miles de personas sufrieran el drama del cautiverio y la esclavitud. Y sin embargo, asรญ fueยป, determina en declaraciones exclusivas a ABC el periodista y experto en historia militar espaรฑola Miguel Renuncio.ยซA mediados del siglo XVI, dos potencias se disputaban el control del Mare Nostrum: Espaรฑa (dueรฑa de Sicilia, Cerdeรฑa y Nรกpoles) y el Imperio Otomano (cuyos dominios se extendรญan desde los Balcanes hasta Egipto). Los intereses contrapuestos de Madrid y Estambul habรญan desembocado en una guerra continua, que se englobaba en el esfuerzo general de los estados cristianos europeos por frenar el imparable avance turcoยป, aรฑade el experto.
A su vez, los espaรฑoles encontraron en esta รฉpoca a unos fuertes enemigos en los piratas, que saqueaban sin piedad decenas de ciudades cristianas. ยซMientras las tropas del sultรกn Solimรกn I conquistaban Hungrรญa y llegaban incluso a asediar Viena, los estados berberiscos del norte de รfrica (vasallos del Imperio Otomano) vivรญan de la piraterรญa saqueando los puertos de Espaรฑa e Italia y asaltando sus barcos en alta mar. En definitiva, la situaciรณn llegรณ a ser tan crรญtica que se esperaba que, tarde o temprano, los turcos intentarรญan invadir Italiaยป, seรฑala Renuncio.
En este clima de tensiรณn, los turcos pusieron, unos pocos aรฑos despuรฉs, la guinda a este conjunto de afrentas contra los cristianos. ยซEn mayo de 1565, la armada otomana llegรณ a las costas de Malta e iniciรณ el asedio a la isla, defendida por los caballeros de la Orden de San Juan u Orden de Malta. El asedio fue durรญsimo y se luchรณ palmo a palmoยป, determina el periodista.
Por suerte, este gran ataque fue detenido por los miles de soldados que enviรณ Espaรฑa para socorrer a los sitiados, pues en la Penรญnsula Ibรฉrica se conocรญa la importancia estratรฉgica de este territorio, como bien explica Renuncio: ยซDe haber caรญdo en manos del Imperio Otomano, Malta se hubiera convertido en el trampolรญn perfecto para asaltar Italiaยป.
La gota que colmรณ la paciencia cristiana
Sin embargo, lo que finalmente hizo entrar en cรณlera a los cristianos fueron las exigencias planteadas por el nuevo sultรกn Solimรกn I (quien sucediรณ en el trono de Estambul a su padre). Concretamente, en 1570 el nuevo mandatario pidiรณ la entrega de Chipre โcontraria a los turcos- a su imperio.
Los cristianos consideraron esta peticiรณn como la gota que colmรณ el vaso. ยซEn previsiรณn de un ataque a la isla, el papa Pรญo V solicitรณ a Espaรฑa y Venecia la creaciรณn de una alianza militar con los Estados Pontificios con el objetivo de frenar la expansiรณn otomana en el Mediterrรกneoยป, determina Renuncio.
De esta forma, y aunque fue dificultoso por la diversidad de opiniones entre ambos paรญses, Pรญo V terminรณ ยซconvenciendoยป a ambos imperios para frenar la expansiรณn del Islam en Europa. ยซEn mayo de 1571, Madrid, Venecia y Roma crearon la Santa Liga (la alianza deseada por Pรญo V)ยป, explica el experto, que aรฑade ademรกs que hubiera sido imposible derrotar a la inmensa flota turca si no hubiera sido aunando fuerzas.
Esto no detuvo a los turcos que, de forma osada y sin temor a las consecuencias, iniciaron el asedio a Chipre. Ante esta afrenta, la flota de la nueva y flamante ยซSanta Ligaยป decidiรณ iniciar los preparativos para acabar de una vez por todas con sus enemigos del este. ยซAunque el ejรฉrcito otomano habรญa acabado ya con el รบltimo reducto de la resistencia veneciana en Chipre (Famagusta), se decidiรณ buscar y destruir la armada del sultรกn, dirigida por Alรญ Pachรก o Alรญ Bajรกยป, completa el periodista.
Preparando la guerra
Para hacer frente al islam, la ยซSanta Ligaยป juntรณ una de las mayores flotas que han surcado los mares a travรฉs de la historia. ยซContaban con 228 galeras, 6 galeazas, 26 naves y 76 menores. (234 de ellas de combate)ยป, explica el Capitรกn de navรญo Josรฉ Marรญa Blanco Nรบรฑez, Asesor del Instituto de Historia y Cultura Naval. ยซPor su parte, los turcos contaban con 210 galeras, 42 galeotas y 21 fustas (252 de combate)ยป, completa el militar.
A su vez, y ademรกs del nรบmero de buques, la ยซSanta Ligaยป tenรญa a su favor la tecnologรญa, pues sus tropas contaban con multitud de arcabuceros. Estos, partรญan con ventaja con respecto a los arqueros otomanos, ya que la pรณlvora tenรญa mรกs alcance y causaba mรกs daรฑo que las flechas, las cuales solรญan rebotar contra las gruesas corazas cristianas. ยซAdemรกs, entre las tropas de la Santa Liga destacaban los famosos Tercios espaรฑoles. Felipe II habรญa ordenado el embarque de unas 40 compaรฑรญas procedentes de cuatro Tercios distintos, mandados por Lope de Figueroa, Pedro de Padilla, Diego Enrรญquez y Miguel de Moncadaยป, determina por su parte Renuncio.
A pesar de todo, el nรบmero de combatientes no era muy desigual, segรบn completa el periodista: ยซEn total, la Santa Liga sumaba unos 90.000 hombres, entre soldados, marineros y remeros. En cuanto a la armada del Imperio Otomano, el nรบmero de hombres era muy similar, y entre sus soldados sobresalรญan los temidos jenรญzaros (cristianos que, tras ser capturados de pequeรฑos, se convertรญan al islam y eran educados para la guerra)ยป.
Una curiosa forma de batallar
Que la cantidad de soldados fuera similar era muy significativo, pues, en el SXVI, un combate naval no era como el que nos vende ahora la factorรญa Hollywood. ยซLos barcos actuaban como plataformas para el combate. Por aquellos aรฑos, la galera, el buque mรกs utilizado, era una embarcaciรณn larga y estrecha, provista de una o dos enormes velas latinas. Sus dimensiones rondaban los 40 metros de eslora y los cinco de manga, y apenas levantaba un metro del nivel del mar. La artillerรญa estaba formada, casi exclusivamente, por tres o cinco caรฑones fijos situados en la proa. Por lo tanto, se trataba de un barco cuya funciรณn principal consistรญa en servir de plataforma para la lucha cuerpo a cuerpoยป, aรฑade el experto.De hecho, y segรบn comenta Renuncio, los caรฑones de las galeras โque se encontraban ubicados en proa y popa- no servรญan tanto para atacar desde cierta distancia a sus enemigos como para acabar con los soldados enemigos cuando se entablaba el combate cuerpo a cuerpo. Asรญ, lo mรกs usual era que una embarcaciรณn embistiera a otra, ambas dispararan entonces su artillerรญa, y la infanterรญa entrara entonces en la lucha.
Sin embargo, para suplir esta escasa cadencia de fuego, Venecia tambiรฉn aportรณ su granito de arena a la ยซSanta Ligaยป con uno de sus mรกs novedosos proyectos. ยซLa galeaza era una autรฉntica fortaleza flotante. Se trataba de un invento veneciano, consistente en una galera de mayores dimensiones y, sobre todo, dotada de una artillerรญa mucho mรกs potente, con caรฑones mรณviles situados en las bandas. No obstante, estas naves eran difรญciles de mover, por lo que muchas veces tenรญan que ser remolcadasยป, finaliza el periodista espaรฑol.
Posiciones para el combate
Asรญ, con las tropas preparadas para asestar el golpe definitivo a los turcos, la flota de la ยซSanta Ligaยป partiรณ hacia Grecia. El grupo, formado en su mayorรญa por buques espaรฑoles, estaba dirigido de manera general por Don Juan de Austria. No obstante, cada naciรณn aportรณ ademรกs un capitรกn para su facciรณn. Tan sรณlo unos pocos dรญas despuรฉs de partir, el 7 de octubre, ambas armadas se encontraron cerca del Golfo de Lepanto dando lugar a lo que serรญa una de las batallas mรกs sangrientas de la historia.
Durante la maรฑana, y con la extraรฑa calma que suele preceder a la amarga batalla, ambas escuadras finalizaron su despliegue. En el bando espaรฑol el centro estaba regido por ยซLa Realยป, la nave de Don Juan de Austria. En el flanco izquierdo, se situaba amenazante el veneciano Agostino Barbarigo, a quiรฉn se le dieron รณrdenes de impedir que el enemigo les envolviera. Finalmente, el ala derecha estuvo regida por Juan Andrea Doria, genovรฉs al servicio de Espaรฑa,
ยซPor รบltimo, el espaรฑol รlvaro de Bazรกn tenรญa bajo su responsabilidad las galeras de la reserva, que debรญan socorrer un frente u otro en funciรณn de cรณmo se fuera desarrollando el combateยป, finaliza Renuncio. Sin embargo, lo que ninguno de los lรญderes sabรญa era que, en una de las galeras cristianas se hallaba, espada en mano, un joven literato que no superaba los 24 aรฑos: Miguel de Cervantes.
Frente a la armada de la ยซSanta Ligaยป se situaba desafiante la imponente flota turca. En el centro de la misma, a bordo de ยซLa Sultanaยป se hallaba el terror de los cristianos: Alรญ Pachรก. A su derecha, frente a Barbarigo, estaban ubicadas las fuerzas de Scirocco, bey de Alejandrรญa. Finalmente, y para hacer frente a Andrea Doria, el lรญder turco seleccionรณ a Uluch Alรญ, bey de Argel.
Comienza la batalla
No cabรญa mรกs espera. Despuรฉs de que se arbolaran los crucifijos y estandartes y los sacerdotes absolvieran a los soldados por si morรญan en combate, los remeros comenzaron a sacar las palas. Desde ยซLa Realยป, un grito, el de don Juan de Austria, ahuyentรณ el miedo de los marinos: ยซHijos, a morir hemos venido, o a vencer si el cielo lo disponeยป.
Con celeridad, las naves turcas, como movidas por una รบnica fuerza, comenzaron su avance inexorable hacia los buques de la ยซSanta Ligaยป. Por suerte, los cristianos habรญan decidido que las galeazas, las fortalezas flotantes venecianas, se situaran por delante de la flota aliada para hacer blanco sobre los otomanos. El plan funcionรณ a la perfecciรณn pues, con un gran estruendo, estos navรญos abrieron fuego con sus innumerables caรฑones sobre las tropas de Alรญ Pachรก, mandando al fondo del mar a varias de sus galeras.
La fuerte acometida cogiรณ por sorpresa a los otomanos, que se vieron obligados a romper su formaciรณn y tratar de acortar lo mรกs velozmente la distancia que les separaba de los buques cristianos. No les quedaba mรกs remedio, pues la potencia de fuego de las galeazas podรญa ser mortal para sus aspiraciones de conquista.
Una vez superada la primera lรญnea de galeazas cristianas, comenzรณ la verdadera batalla. ยซTras esto, las galeras de ambos bandos se trabaron unas con otras, barriendo al enemigo con el fuego de sus caรฑones, embistiรฉndose con sus espolones y lanzando a sus hombres al abordajeยป, determina Renuncio.
Pronto, y casi dirigidas por una fuerza extraรฑa, ยซLa Sultanaยป y ยซLa Realยป chocaron y se enzarzaron en un fiero combate cuerpo a cuerpo que se cobrarรญa la vida de cientos de soldados. ยซLos hombres de ambas naves iniciaron una lucha sin cuartel, en la que โLa Realโ y โLa Sultanaโ fueron socorridas por otras galeras, que hacรญan pasar a sus soldados a bordo de las dos capitanasยป explica el experto. Ambas flotas sabรญan que no podรญan permitirse el lujo de perder sus buques de mando, pues serรญa algo nefasto para la moral de sus respectivas flotas.
Problemas iniciales
Mientras, en el flanco izquierdo cristiano, Barbarigo viviรณ momento de tensiรณn cuando las tropas de Sirocco se introdujeron en un hueco dejado por las tropas del veneciano. Este, vio en unos instantes como su nave era asediada por media docena de buques enemigos. La lucha fue tan cruenta que, finalmente, el cristiano muriรณ cuando el disparo de un arquero turco le acertรณ en un ojo. A pesar de todo, y con la ayuda de varias galeras que fueron a socorrer a su lรญder fallecido, se logrรณ resistir la embestida turca.La situaciรณn no era mejor en el flanco contrario, donde Uluch Alรญ habรญa conseguido atravesar la lรญnea cristiana haciendo uso de una estratagema que alejรณ el ala derecha cristiana de la batalla. Por suerte, la escuadra de reserva acudiรณ a socorrer el centro de ยซLa Santa Ligaยป. No obstante, no llegรณ lo suficientemente rรกpido como para salvar a varias galeras cristianas cuyos ocupantes fueron pasados a cuchillo sin piedad.
A partir de ese momento rindiรณ la anarquรญa entre las diferentes naves, que trataban de resistir, junto al buque aliado mรกs cercano, la acometida del enemigo. En este momento de incertidumbre, el joven Cervantes recibiรณ varios disparos, uno de los cuales le alcanzรณ en la mano izquierda, dejรกndosela inรบtil para siempre. Por suerte, el posteriormente conocido como ยซel manco de Lepantoยป pudo seguir escribiendo durante aรฑos con su brazo derecho.
Un final glorioso
ยซEn esta situaciรณn, cuando la batalla se encontraba en el momento mรกs decisivo, un disparo de arcabuz matรณ a Alรญ Pachรก, lo que provocรณ el desmoronamiento de la resistencia a bordo de la Sultana. El estandarte musulmรกn fue arriado, al tiempo que los gritos de victoria en las filas cristianas iban pasando de una galera a otraยป, determina Renuncio.
Despuรฉs de este golpe para los turcos, comenzรณ su retirada. ยซUluch Alรญ consiguiรณ escapar llevando consigo una pequeรฑa parte de sus fuerzas y el estandarte arrebatado a los caballeros de la Orden de Malta, que tambiรฉn participaban en la armada cristianaยป, explica el experto.
ยซLa victoria cristiana fue total. Entre 25.000 y 30.000 otomanos murieron en la batalla, frente a los 8.000 espaรฑoles, pontificios y venecianos. La batalla de Lepanto fue una matanza terrible, sin precedentes, pero sirviรณ para demostrar que el esfuerzo conjunto de las naciones cristianas podรญa frenar el avance del Imperio Otomano. Por fin, la armada del sultรกn habรญa sido destruida, y con ella el mito de su invencibilidadยป, aรฑade Renuncio.
Ademรกs del importantรญsimo valor militar, la batalla tuvo unas buenas consecuencias para Espaรฑa y la cristiandad. ยซAunque aparentemente la batalla de Lepanto no tuvo consecuencias inmediatas, su importancia fue enorme desde el punto de vista moral y propagandรญstico, ya que sirviรณ para acabar en Europa con el mito de la invencibilidad otomanaยป, finaliza el periodista.
Tras la batalla
A pesar de la gran derrota, el Imperio Otomano volverรญa a planta batalla tan sรณlo tres aรฑos mรกs tarde, cuando consiguiรณ conquistar Tรบnez a los espaรฑoles. A su vez, en 1574, Venecia firmรณ en secreto la paz con el sultรกn, rompiendo la Santa Liga y traicionando a Espaรฑa y al Papa. De esta forma, y aunque el pacto le ofrecรญa ventajas comerciales, tambiรฉn obligaba a esta repรบblica a pagar un tributo a Estambul y renunciar a Chipre.
ยซLa paz era humillante para Venecia, pero, al fin y al cabo, era una repรบblica de mercaderes y preferรญa garantizar la seguridad de sus intercambios comerciales con Oriente antes que seguir aventurรกndose en inciertas campaรฑas militares. Asรญ pues, Espaรฑa volvรญa a estar sola en su lucha contra el expansionismo otomano, lo que parecรญa anunciar nuevas e inevitables guerrasยป, explica Renuncio.
Sin embargo, el conflicto entre ambos imperios sรณlo durรณ hasta 1577. ยซParadรณjicamente, espaรฑoles y turcos empezaron a estar cada vez mรกs interesados en poner fin a su enfrentamiento โal menos, a su enfrentamiento a gran escalaโ, para poder ocuparse cada uno, con mayor libertad, de sus asuntos en otros escenarios. Ademรกs, la inactividad otomana demostrรณ ser su peor enemigo: las galeras del sultรกn se pudrieron en los puertos y nunca mรกs volvieron a suponer una amenaza para la seguridad de los estados cristianos del Mediterrรกneoยป, aรฑade el experto.



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