- Su impacto podrรญa ser la causa de que las rocas a uno y otro lados de nuestro satรฉlite sean diferentes

El impacto de un meteorito, que dejรณ un gran crรกter sobre la superficie lunar, podrรญa ser la causa de que las rocas a uno y otro lados de la Luna sean diferentes, informรณ hoy la revista cientรญfica ยซNature Geoscienceยป.
Cientรญficos japoneses defienden que la gigantesca cuenca conocida como Oceanus Procellarum (Ocรฉano de las Tormentas) y situada en la cara visible de la Luna podrรญa ser, en realidad, el crรกter dejado por el impacto de un meteorito en los primeros aรฑos de la existencia del satรฉlite natural de la Tierra, hace probablemente mรกs de 4.000 millones de aรฑos. ยซDado que los rasgos del terreno en la cuenca Procellarum se han perdido prรกcticamente por completo,ย la superficie lunar en esa zona debiรณ haber sido muy caliente y blanda en aquel entoncesยป, explicรณ a Efe el investigador Ryosuke Nakamura, del Instituto Nacional para la Ciencia y la Tecnologรญa Avanzada de Tsukuba (Japรณn).
Este fenรณmeno serรญa el responsable de la creaciรณn de la cuenca, y explicarรญa por quรฉ la superficie de la cara visible de la Tierra estรก formada en un 30 por ciento por rocas basรกlticas, apenas presentes en el lado oculto. El equipo de Nakamura estudiรณ la composiciรณn de la superficie lunar a partir de datos obtenidos con la sonda japonesa Kayuga/Selene, que estuvo en รณrbita entre 2007 y 2009.
De esta formaย descubrieron una elevada concentraciรณn de piroxenos en el lado visible de la Luna, concretamente en los alrededores de la cuenca Procellarum, de mรกs de 3.000 kilรณmetros de diรกmetro, y en otras dos cuencas cercanas, Imbrium y Aitken. La presencia de estos silicatos indica que el manto lunar se derritiรณ y parte de sus materiales salieron a la superficie, algo que segรบn Nakamura encaja con las consecuencias del impacto de un meteorito de grandes dimensiones



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