- El hallazgo de la gemela de la ‘Gioconda’ lleva a preguntarse sobre Da Vinci
- Su taller funcionaba como ‘fรกbrica’ de obras de arte por encargo
- Era habitual que los alumnos pintaran rรฉplicas en paralelo al maestro
- El estudio lo componรญan jรณvenes que solรญan mantener relaciones con Leonardo
- En el taller podรญan hallarse artilugios, planos, hornos, asรญ como restos humanos
El hallazgo entre los fondos del Museo del Prado de unaย ‘gemela’ de la ‘Gioconda’, una rรฉplica de la obra pintada por un discรญpulo de Leonardo Da Vinci mientras รฉste ejecutaba la obra original, lleva a preguntarse si no habrรก otros tesoros salidos del taller del genio renacentista. Su funcionamiento sigueย rodeado de misterio, como tantos otros aspectos de su biografรญa.
Parece claro que tras formarse durante casi una dรฉcada en el estudio de Verrocchio, Da Vinci decidiรณ establecerse por su cuenta en 1477, y puso en marcha su propio taller en Florencia. Se trataba deย una โbottegaโ que producรญa obras por encargoย bajo la influencia y directrices del maestro, y que alternรณ โsedeโ en Florencia y Milรกn.
Segรบn explica el historiador britรกnico Charles Nicholl en โLeonardo, el vuelo de la menteโ, algunas de las obras eran pintadas casi en exclusiva por Leonardo;ย otras eran ejecutadas por ayudantes que trabajaban bajo su supervisiรณn, con intervenciones y correcciones ocasionales del maestro. De hecho, algunos de los contratos firmados establecรญan una distinciรณn econรณmica: una obra del maestro se pagaba mรกs cara que una de sus discรญpulos. A menor intervenciรณn de Da Vinci, menor precio.
Los estudios tambiรฉn concluyen que era habitual que los ayudantes trabajaran a partir de una plantilla original del maestro, en pintura o cartรณn. En otras ocasiones, creaban con mayor libertad, peroย siempre dentro del estilo que identificaba la โmarcaโ de fรกbrica del taller de Leonardo.
Como en el caso de la reciรฉn hallada rรฉplica de la โGiocondaโ,ย era frecuente el uso de una obra del maestro para copias posteriores (o simultรกneas)ย de los alumnos, y en algunas ocasiones sรณlo han han llegado a nosotros las rรฉplicas. Sucedรญa a menudo que Leonardo comenzaba una obra, que despuรฉs terminaban sus discรญpulos. Otras veces, se reaprovechaban lienzos, o se aรฑadรญan elementos de trabajo colectivo.
Leonardo y sus pupilos
En cuanto a los aprendices, se trataba de jรณvenes, muchas veces de origen humilde, que entraban en el taller como ayudantes; a veces prรกcticamente eran adoptados por el maestro. Existรญa otra categorรญa -mรกs alta- dentro de los pupilos, constituida por pintores ya formados que trabajaban en el taller comoย asociados de Leonardo.
Da Vinci era muy estricto con las normas del estudio, como la queprohibรญa utilizar lรกpices o colores a sus alumnos antes de los 20 aรฑos. Asรญ, los menores de esa edad sรณlo podรญan trabajar con un estilete de plomo. Las que no estรกn tan claras eran las normas que regรญan la conducta y relaciones dentro del taller. Algunos historiadores han tildado a los aprendices, a los โLeonardeschiโ, deย โpanda de adolescentesโ alrededor de Leonardo. Parece claro que el maestro mantuvo relaciones afectivas con varios de sus alumnos, como Zoroastro, al que Da Vinci se referรญa como โMaestro Tommasoโ, y que compartรญa con Leonardo su aficiรณn por la ingenierรญa, la alquimia y el vegetarianismo.
Aunque nadie sabe realmente cรณmo era el taller de Leonardo, ademรกs del espacio dedicado a la pintura, cuentan las cartas de la รฉpoca que รฉl se trabajaba con fuelles y plomo derretido para hacer figuras, asรญ como con pasta seca para fabricar gemas. Un horno de ladrillo se utilizaba para destilar y separar elementos, y podรญan encontrarseย elementos tan dispares como una serpiente en รกmbar o dientes de hombres ahorcados.
Autopsias y estudios de anatomรญa
Los restos de cadรกveres no eran algo ajeno al taller de Leonardo. รste asistรญa con frecuencia a autopsias, que dibujaba profusamente. Tambiรฉndiseccionaba cadรกveres de delincuentes, que compraba en hospitales y morgues, para observar la forma en que se doblan y estiran los mรบsculos y articulaciones humanas. Asimismo, concluyรณ, tras analizar cerebros hรบmanos, que รฉstos forman parte del sistema nervioso. No era raro tampoco encontrarย vรญsceras de cerdoย en el estudio, que ayudaban al artista a recrear con todo detalle venas, arterias, ventrรญculos…
Por otra parte, parece claro que los discรญpulos realizaban sus propiasmezclas de pigmentos, en general procedentes de minerales, huevo, aceite y otros ingredientes para obtener la pintura. Era habitual que dedicaran horas a la mezcla antes de afrontar el cuadro, pues existรญa la convicciรณn de que, cuanto mรกs rica fuera la mezcla, mejor serรญa la pintura. Los pinceles tambiรฉn eran obra de los propios artistas, que empleaban piel de ardilla y plumas de ganso.
Leonardo contaba en su taller con unaย cรกmara oscura, que utilizaba para sus experimentos de una rudimentaria fotografรญa. Valiรฉndose de lentes y velas, realizaba sus estudios. Apartado especial era el ocupado por losย artilugiosย diseรฑados por el maestro, muchos de ellos pensados para cumplir con la idea de Leonardo de que el hombre estรก destinado a volar. El artista observaba durante horas el vuelo de pรกjaros y murciรฉlagos, que plasmaba en dibujos que posteriormente daban lugar a planos y bocetos de extraรฑos mรกquinas, basadas, como el resto de la obra de Leonardo, en la naturaleza.



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