
El ‘Paranthropus boisei’, un pariente de la rama de los humanos que viviรณ en รfrica Occidentalย hace entre 2,3 y 1,2 millones de aรฑos, acaba deperder su apodo de ‘El cascanueces’. Una nueva investigaciรณn sobre su dentadura ha revelado que este homรญnido bรญpedoย preferรญa comer hierba y juncos, con una dieta mรกs parecida a la de las vacas que a la de otros primates.
Los primeros restos fosilizados del ‘P. boisei’ fueron descubierto por Mary y Louis Leakey en 1959, en la Garganta de Olduvai (Tanzania), quienes, debido a su gran mandรญbula, los poderosos mรบsculos masticadores y las muelas planas que tenรญa la especie, determinaron que su dieta la componรญan, fundamentalmente, frutos secos y duros, como las nueces. Y asรญ se ha creรญdo durante dรฉcadas.
Sin embargo, en los รบltimos aรฑos, algunas investigaciones sobre las marcas de desgaste en las piezas dentales ya indicaban que estos ‘Paranthropus’ seguramenteย preferรญan alimentos menos duros de roer, como las frutas suaves y la hierba, como recuerda el investigador Matt Sponheimer, de la Universidad de Colorado (EE. UU.).
En un trabajo publicado esta semana en la revista ‘Proceedings of National Academy of Science’ (PNAS), Sponheimer y sus colegas han realizado un nuevo trabajo, midiendo los isรณtopos de carbono que habรญa en los fรณsiles para deducir su dieta. La conclusiรณn es queย su quijada y los dientes planosย son tรญpicos de quienes tienen que comer enormes cantidades de hierbas en una sola sentada. “Francamente, no esperรกbamos un primate equivalente a una vaca colgando de una rama lejana de nuestro รกrbol familiar”, ha seรฑalado Sponheimer.
El investigador reconoce que si hubieran presentado estos resultados hace 20 aรฑos en algรบn congreso, seguramente sus colegas cientรญficos “se habrรญan reรญdo a la salida de la sala”. ” Afortunadamente para nosotros, varios trabajos previos ya habรญan comenzado a cambiar los estereotipos existentes sobre la dieta de los primeros homรญnidos”, apunta.
Isรณtopos de carbono
Para poder medir los isรณtopos, tuvieron que extraer diminutas cantidades de esmalte deย 24 piezas dentales de 22 ‘P. boisei’, encontrados en el centro y el norte de Kenia. El esmalte contiene isรณtopos de carbono que los primates absorbieron con los alimentos durante toda su vida.
Thure Cerling, responsable de esta parte del trabajo, reconoce que a los responsables del Museo Nacional de Kenia se les encogiรณ el corazรณn cuando vieron que rompรญa un pedazo de diente, “pero merecรญa la pena”, apunta.
En los ecosistemas tropicales, todos los รกrboles y arbustos, incluyendo los frutos y las hojas, utilizan el proceso llamadoย fotosรญntesis C3ย para convertir la luz del sol en energรญa, mientras que las hierbas de la sabana utilizan la llamadaย fotosรญntesis C4.
Al analizar el isรณtopo de los dientes, se observรณ que habรญa muchos mรกs isรณtopos relacionados con el C4 que con el C3, lo que indicaba que en la dieta de los 22 individuos fue en unย 77% de hierbas y juncosย durante al menos medio millรณn de aรฑos.
Tambiรฉn compararon sus dientes con los de otros mamรญferos que vivรญan en la sabana, como cebras, hipopรณtamos o jabalรญes primitivos. Todos se alimentaban de las mismas hierbas, es decir, compartรญan el mismo menรบ que aquellos homรญnidos que eran capaces de caminar sobre dos pies.
A tenor de estos resultados, ahora se sabe que los ‘Parantropus’, aรบn siendo unos primos lejanos de la humanidad y descendientes de la especie de la famosa ‘Lucy’, preferรญanย un menรบ muy distinto al del resto de los primates.
“Teniendo una buena idea de donde vivieron estas criaturas y quรฉ comieron, podemos entender mejor las razones por las que algunos homรญnidos primitivos dejaron descendencia y otros no”, seรฑala Sponheimer.
En todo caso, en 2006, un equipo liderado por este investigador encontrรณ a otro pariente de este simio, al que se le conoce comoย ‘Paranthropus robustus’ย que, sin embargo, tenia una alimentaciรณn mucho mรกs diversa de lo que se pensรณ al principio, lo que echรณ por tierra la hipรณtesis de que se extinguiรณ por sus hรกbitos gastronรณmicos. Segรบn se publicรณ en ‘Science’, el ‘P. robustus’ comรญa hierbas, juncos, semillas y es muy probable que animales pequeรฑos.
La pregunta de por quรฉ se extinguiรณ el gรฉnero, tiene varias posibles respuestas: o porque el gรฉnero ‘Homo’, que hacรญa utensilios de piedra y hueso, le ganรณ la partida en la competencia por los recursos o porque su tasa de reproducciรณn fue mรกs lenta.
Por otro lado, este hallazgo obligarรก a revisar tambiรฉn la dieta de los ‘Australophitecus’, asegura Cerling. “La alta proporciรณn de vegetaciรณn C4 en la dieta del ‘Paranthropus boisei’ es totalmente distinta a la de cualquier otro homรญnido que se conozca hasta la fecha, incluso su pariente mรกs cercano y por ello esย un ejemplo excelenteย para el estudio de otros miembros de nuestra familia evolutiva”, concluye el investigador.



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