- El Centro de Educaciรณn Ambiental ‘recorre’ los escenarios de la contienda
- En su puesta a punto han colaborado mรกs de 500 voluntarios
La Sierra de Guadarrama y los Montes de Valsaรญn tuvieron en su dรญa cientos de kilรณmetros de trincheras y parapetos que removieron centenares de metros cรบbicos de piedra y tierra, dejaron zonas, hoy arboladas, como pรกramos, y libraron la Guerra Civil como pudieron. Unos y otros. Sublevados del Bando Nacional o rojos defensores de la segunda Repรบblica.
Esos restos de construcciones de la Guerra, realizados entre 1936 y 1939, que tanto abundan, no siempre se muestran comprensibles para el pรบblico.
El Ceneam acaba de seรฑalizar y organizar un interesante paseo alrededor del Centro de Educaciรณn Ambiental bajo el nombre ‘Paisajes de Guerra’.
La limpieza, retirada de maleza y en algunos casos una leve restauraciรณn de restos permiten interpretar trincheras, refugios, observatorios, puestos de tirador, casamatas, fortines y parapetos levantados en su dรญa en lugares privilegiados desde el punto de vista paisajรญstico.
La iniciativa ha sido fruto de un trabajo iniciado, primero de forma esporรกdica en 2003, y luego metรณdicamente desde 2006. Han colaborado mรกs de quinientos voluntarios, procedentes del programa de voluntariado de Parques Nacionales, del propio programa Educativo del Ceneam y del proyecto penitenciario de reinserciรณn ‘Oxigeno’.
El resultado es un paseo sugerente por la memoria, que obliga al paseante a ponerse en la piel de quienes sufrieron hambre, miedo, frรญo, hastรญo, angustia y condiciones infrahumanas en esos espacios de soledad.



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